Capturan a colombiano de 24 años que combatía con el ejército de Ucrania contra Rusia

William Andrés Gallego Orozco, un joven colombiano de 24 años conocido como "Cantor", fue capturado por tropas rusas el 26 de abril en Kupiansk, Járkov, mientras peleaba en la Brigada Charter de la Guardia Nacional ucraniana. Su caso visibiliza nuevamente la participación de cientos de colombianos en la guerra, muchos reclutados con promesas de salarios hasta de 40 millones de pesos mensuales. Según el Atlantic Council, entre 300 y 550 compatriotas han muerto combatiendo del lado ucraniano.
La noticia llegó a través de redes sociales cuando el general retirado Juan Carlos Buitrago compartió videos que muestran a William Andrés Gallego Orozco siendo interrogado por militares rusos apenas minutos después de su captura en Kupiansk, una de las ciudades más disputadas en el noreste ucraniano. El joven, de solo 24 años, confirmó durante el interrogatorio que era colombiano. En las imágenes se ve que llevaba una herida en una pierna, aparentemente por los combates previos, pero permanecía consciente mientras lo escoltas de las fuerzas rusas lo llevaban sin su equipo ni armas.
Lo que llama la atención es que Gallego Orozco, conocido con el alias de "Cantor", no estaba combatiendo como soldado conscrito sino como parte de la Brigada Charter, una unidad de la Guardia Nacional de Ucrania integrada por combatientes extranjeros y ucranianos. Inicialmente había reportes de que había muerto en los enfrentamientos, pero posteriormente fue hallado con vida en la retaguardia y quedó bajo custodia rusa.
Su captura no es un caso aislado. Desde que comenzó la guerra en 2022, cientos de latinoamericanos, especialmente colombianos, han viajado a Ucrania. Muchos son exmiembros de las Fuerzas Militares o la Policía que fueron atraídos por ofertas económicas que prometen salarios muy superiores a los que podrían ganar en Colombia. En sectores populares del oriente de Cali y otras regiones del suroccidente, reclutadores ofrecen hasta 10 mil dólares mensuales, equivalentes a unos 40 millones de pesos, a través de "supuestas" oportunidades en seguridad privada o labores tácticas especializadas que finalmente resultan siendo falsas.
Para jóvenes con dificultades económicas, sin empleo estable y con formación militar, estas propuestas se vuelven casi imposibles de rechazar. Los reclutadores apuntan precisamente a ese perfil: personas vulnerables a las que les ofrecen una salida económica rápida. Lo que no mencionan son los riesgos extremos de participar en una guerra activa en zonas como Járkov, Donetsk o Lugansk.
El precio que están pagando los colombianos es devastador. De acuerdo con un análisis del Atlantic Council, Colombia es la nacionalidad extranjera con más muertos combatiendo del lado ucraniano. Se estima que entre 300 y 550 compatriotas han perdido la vida en el conflicto. Gallego Orozco tuvo suerte al ser capturado vivo, pero su situación ahora es incierta en manos de las fuerzas rusas. Su caso es un recordatorio del costo real de las promesas económicas que llegan a barrios y pueblos colombianos ofreciendo salvación a través de la guerra.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


