Canpack apuesta fuerte: más de 1,1 billones para convertir el Caribe colombiano en hub de envases

La empresa Canpack, aliada de Bavaria, invertirá más de 1,1 billones de pesos en una nueva planta en Malambo (Atlántico) para producir envases de aluminio con vocación exportadora. La instalación aprovechará la cercanía a puertos del Caribe para abastecer Centroamérica, Venezuela y el Caribe insular. El proyecto, que ya está en obras, iniciará operaciones a comienzos de 2027 y triplicará la capacidad actual de la compañía en el país.
Canpack no llegó a Colombia para quedarse pequeña. Desde su desembarco en 2018, la compañía que produce latas de aluminio ha crecido acelerado, acompañando el boom de la cerveza en lata que impulsó Bavaria. Ahora, la empresa anuncia su apuesta más ambiciosa: una inversión inicial superior a 140 millones de dólares para construir una nueva planta en Malambo que convertirá al país en un centro regional de producción y exportación de envases.
"Desde hace cinco años sabíamos que este momento iba a llegar", explicó Camilo Pérez, presidente de Canpack Colombia, refiriéndose a los planes de expansión. "El crecimiento del mercado, especialmente el de la cerveza en lata, nos mostraba que nos íbamos a quedar cortos en capacidad. Este proyecto es la respuesta a esa realidad". La decisión de Canpack marca un antes y un después en la industria local: cuando la empresa llegó, casi todo el mercado de latas estaba concentrado en una sola mano.
La ubicación elegida no es casualidad. Malambo, en la zona franca atlántica, queda a poco más de un kilómetro del río Magdalena y con acceso directo a los puertos de Barranquilla y Cartagena. Eso permite algo que antes era impensable en Colombia: pensar en grande a nivel regional. "Estamos a minutos del río Magdalena, con acceso a Barranquilla y Cartagena, y eso nos permite una logística mucho más eficiente para mover grandes volúmenes", dice Pérez. Desde allí, una lata producida en Colombia llegará a destinos como Centroamérica, Venezuela o las islas del Caribe en menos de una semana.
El proyecto se desarrollará en tres fases a lo largo de los próximos 36 a 48 meses. La primera, ya en marcha, pondrá en el mercado 1.000 millones de latas adicionales en el primer trimestre de 2027. Con todas las expansiones completadas, la planta de Malambo alcanzará una capacidad cercana a 2.500 millones de latas. "Este no es un proyecto de corto plazo. Es una apuesta para los próximos años, con la que buscamos reequilibrar nuestra operación en el país: el Caribe soportará el crecimiento de Bavaria y el centro del país quedará con capacidad para nuevos negocios", subraya Pérez.
Aunque Bavaria seguirá siendo el cliente principal, la expansión abre puertas a otros mercados. La empresa ya tiene conversaciones avanzadas con clientes en Venezuela y contratos firmados en Centroamérica para comenzar exportaciones desde Colombia en el segundo semestre de 2027. Además, busca diversificarse hacia envases para gaseosas, jugos, aguas, bebidas energizantes, vinos y bebidas alcohólicas listas para consumir. "Vamos a tener capacidad excedente y estará disponible para el mercado. Así como ayudamos a desarrollar el mercado cervecero en lata, queremos hacer lo mismo con otros segmentos", comenta el ejecutivo.
Las obras ya están en marcha bajo un esquema acelerado. La planta contará con 35.000 metros cuadrados, cuya construcción estará lista hacia octubre de este año. La maquinaria, que vendrá de Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Brasil, se instalará a finales de 2026. "El reto es grande, pero el potencial lo es aún más. Hoy somos dos jugadores, pero con las capacidades que estamos poniendo en el mercado, nos estamos convirtiendo en el jugador más relevante del país", afirma Pérez sin rodeos.
Canpack es una empresa con trayectoria global: nació en Polonia en 1992 y hoy es la cuarta compañía más grande del mundo en su ramo, con operaciones en Europa, Estados Unidos y América Latina. Con esta inversión en Colombia, la compañía busca cambiar la "presencia tímida" que tenía en la región. "Nuestra idea es que desde aquí se articule el crecimiento regional, no solo con plantas industriales, sino con capacidades comerciales y operativas que nos permitan escalar mucho más rápido", concluye Pérez.
Fuente original: El Tiempo - Empresas