Bogotá apuesta por iluminar y limpiar para reducir la inseguridad sin esperar a que ocurra el delito

Carlos Fernando Galán aprobó el "Urbanismo Seguro", un proyecto que ordena a las entidades de la capital intervenir de inmediato en iluminación, limpieza y mantenimiento de zonas críticas. Investigaciones de la Universidad de los Andes muestran que mejorar parques con mejor alumbrado reduce hurtos en 54 a 55%, y la recuperación de espacios públicos disminuye la inseguridad en un 20%. La norma busca atacar la inseguridad desde sus causas visibles antes de que el delito se instale, en lugar de responder después de que ocurra.
El alcalde Carlos Fernando Galán sancionó esta semana el Acuerdo 1044 de 2026, que aprobó formalmente el modelo de "Urbanismo Seguro" en Bogotá. Detrás de esta iniciativa está la concejal Sandra Forero Ramírez, quien la impulsó con una idea central: un espacio urbano deteriorado, sucio y oscuro es un imán para el delito. Por eso, el proyecto obliga a las entidades distritales a actuar de forma inmediata mejorando la iluminación, el mantenimiento y la limpieza en los lugares más críticos de la ciudad.
La apuesta es distinta a lo convencional. En lugar de responder a la inseguridad después de que ocurra, el "Urbanismo Seguro" funciona como prevención. La idea es que un entorno de calidad, bien cuidado e iluminado, disuade el crimen antes de que este se instale en el territorio. Según investigaciones de la Universidad de los Andes, cuando se mejoran parques con mayor alumbrado público, los hurtos se reducen en un 55%. En comercios, el descenso es similar: 54%. Además, el 23% de los bogotanos ha dejado de usar parques y plazas por la acumulación de basura, y otro 15% dejó de frecuentarlos por vandalismo. Los estudios también demuestran que las zonas con peor iluminación concentran la mayor cantidad de homicidios, lo que ha permitido que el microtráfico y las pandillas tomen control de barrios y espacios escolares.
El acuerdo ordena que entidades como la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos y el Departamento Administrativo de La Defensoría Del Espacio Público trabajen en coordinación, priorizando los alrededores de colegios. Las intervenciones tendrán metas medibles y estarán priorizadas geográficamente, de modo que los alcaldes locales deben rendir cuentas sobre cumplimiento. Los datos respaldan esta estrategia: recuperar la iluminación y limpieza en puntos críticos ha demostrado reducir la inseguridad en un 20%.
La concejal Forero Ramírez expresó que "implementar el Urbanismo Seguro es una gran noticia para Bogotá. Este acuerdo de ciudad permitirá una inversión eficiente de los recursos públicos en infraestructura y va a garantizar que el espacio público cuente con seguridad y calidad". El proyecto también se articulará con el Sistema Integrado de Transporte Público y, gradualmente, deberá alinearse con el futuro Metro de Bogotá, lo que significa que la infraestructura de movilidad más importante de los próximos años deberá cumplir desde su diseño con los estándares de iluminación, mantenimiento y seguridad que exige la nueva norma.
La norma está vigente desde ya. Lo que falta es la ejecución real. En los próximos meses, los indicadores de delito en Bogotá dirán si esta estrategia, que apunta a atacar la inseguridad desde sus raíces más visibles, efectivamente funciona.
Fuente original: Portafolio - Economía