Belo llega a Colombia: la fintech que quiere simplificar el dinero digital en América Latina

Belo es una billetera digital argentina que busca facilitar pagos internacionales, gestión de criptomonedas y transferencias para freelancers y viajeros. La empresa acaba de recibir 14 millones de dólares de Tether y expande operaciones en 14 países de la región, incluyendo Colombia. Su principal diferencia: integración con sistemas de pagos locales como Bre-B y atención al cliente 100% humana.
En pocas semanas llega a Bogotá la Pay Tech Conference 2026, y con ella una fintech argentina que tiene los ojos puestos en transformar cómo los latinoamericanos manejan su dinero. Se trata de Belo, una plataforma de billetera digital que ya cuenta con 3 millones de usuarios en la región y acaba de recibir una inversión considerable de Tether, la empresa detrás de la criptomoneda estable más usada en el mundo.
Edwin Rager, cofundador y estratega de Belo, describe su empresa como un puente entre tecnología compleja y soluciones sencillas para la gente común. Lo que más le enorgullece es algo revelador: "personas de 60 y 70 años se fueron de vacaciones a Brasil, utilizaron Belo, utilizaron cripto y ni siquiera sabían que usaban cripto". En otras palabras, Belo funciona sin que el usuario tenga que preocuparse por los tecnicismos detrás.
Aunque la plataforma ya operaba en Colombia de forma limitada, su llegada oficial responde a una estrategia regional más agresiva. Rager explica que estar presentes en las capitales del continente no es solo un movimiento comercial, sino la necesidad de entender directamente cómo viven sus comunidades y cuáles son sus hábitos financieros reales. En esencia, Belo es una billetera digital pensada para freelancers, trabajadores remotos y viajeros que necesitan gestionar múltiples monedas, recibir pagos del exterior y hacer compras internacionales sin los trámites engorrosos de la banca tradicional.
La filosofía de la empresa se resume en una frase de Rager: "el dinero quiere ser libre". Bajo esta idea, Belo ha buscado integrarse con sistemas de pagos modernos en tiempo real como Pix en Brasil, Bre-B en Colombia y plataformas similares en otros países. Esto significa que los usuarios pueden conectarse con estos ecosistemas de forma nativa, ganando velocidad y reduciendo fricciones.
Durante su visita a Bogotá, Rager ha agendado reuniones con la Superintendencia Financiera y el Banco de la República, señal de que la compañía toma en serio la regulación local. Mientras bromea sobre la carga legal, Rager enfatiza que "la regulación es necesaria". En términos de operación, Belo se diferencia de otras fintech por un detalle que suena anticuado pero funciona: mantiene atención al cliente 100% humana, disponible 24/7. En un mercado saturado de bots y chatbots, la empresa cree que tranquilidad financiera requiere hablar con una persona real.
Fuente original: Impacto TIC



