Bancos asiáticos ven oportunidad en Colombia y ofrecen más crédito al sistema financiero

Los bancos del sistema financiero colombiano tienen acceso a más dinero del exterior. Al cierre de 2025, su deuda externa llegaba a 12.193 millones de dólares, pero lo importante es que los acreedores internacionales, especialmente de Asia, están más dispuestos a prestar. Esto no se veía desde antes de la pandemia de COVID-19 y refleja mayor confianza en la economía local.
Las puertas de crédito internacional se abren nuevamente para los bancos colombianos. Según datos del Banco de la República, la disposición de los acreedores extranjeros para otorgar nuevos préstamos y líneas de crédito mejoró significativamente en el cuarto trimestre de 2025, alcanzando niveles que no se registraban desde antes de la pandemia.
Esta señal positiva viene principalmente del otro lado del mundo. Los bancos asiáticos están mostrando un interés creciente en ampliar su presencia en las instituciones financieras latinoamericanas, y Colombia no es la excepción. Este apetito por invertir en la región contrasta con la prudencia que caracterizó los años siguientes al COVID-19.
El cupo total de endeudamiento disponible para el sistema bancario colombiano llegó a 24.132 millones de dólares al 26 de diciembre de 2025. De este monto, los bancos efectivamente utilizaron 12.193 millones en deuda externa. Aunque la deuda disminuyó 4,8% respecto a diciembre de 2024, lo relevante es que la capacidad de acceso se amplió y la disposición de los prestamistas mejoró notablemente.
La estructura de esta deuda también cambió. Ahora el 30% corresponde a obligaciones de corto plazo (dinero que hay que devolver en menos de un año) y el 70% a obligaciones de largo plazo (más de un año). Comparado con septiembre de 2025, cuando el corto plazo representaba solo el 28,7%, hay una pequeña tendencia de aumento en deudas que vencen pronto.
Geográficamente, Estados Unidos, Europa y Panamá siguen siendo las fuentes principales de recursos externos para los bancos colombianos. Sin embargo, el crecimiento en la disposición crediticia también refleja que hay menos incertidumbre política global, un factor que hace a inversionistas internacionales sentirse más seguros prestando dinero en la región.
Fuente original: Portafolio - Economía