Cuándo vale la pena renegociar su deuda bancaria sin cometer errores costosos
Si paga entre 30% y 40% de sus ingresos en deudas, es hora de hablar con el banco. Pero renegociar no siempre es la solución: solo hágalo si realmente está en riesgo de no pagar o si tiene una tasa muy alta. Los expertos advierten que alargar plazos innecesariamente o renegociar "solo para ganar tiempo" puede salirle más caro.
Millones de colombianos cargan con deudas bancarias que los mantienen en vilo cada mes. Si usted es uno de ellos, necesita saber cuándo es inteligente renegociar su crédito y cuándo esa decisión podría hundirlo aún más. La diferencia entre ambas está en entender bien su situación financiera antes de tomar el teléfono.
Lo primero es hacer matemáticas simples. De cada peso que gana, cuánto destina a pagar deudas, cuánto tiempo le falta para terminar de pagar y a qué tasa de interés está su crédito. Según los expertos, si sus deudas ya comen entre 30% y 40% de sus ingresos, entonces sí vale la pena considerar una renegociación. También es recomendable si la tasa es especialmente alta o si aún le quedan muchos años de pago. En estos casos, puede ir al banco a pedir una reducción de tasa, alargar el plazo para bajar la cuota mensual, o hacer ajustes que mejoren su flujo de caja.
Carlos Rojas, director de riesgos de Nu Colombia, explicó que la renegociación tiene más sentido cuando la persona empieza a atrasarse y corre el riesgo de entrar en mora, o cuando "la tasa que está pagando está muy cerca del tope de usura y hay espacio real para abaratar su crédito". Pero aquí viene lo importante: no todas las renegociaciones salvan a nadie.
La asesora financiera Karem Suárez advierte que renegociar cuando la cuota es insostenible no es buena idea si el banco le aplica la tasa actual del mercado. "No debe ser una decisión para 'ganar tiempo', sino para recuperar sostenibilidad financiera en el corto plazo. Si todavía puede pagar sin ahogarse, renegociar la deuda puede ser un error", explicó. Rojas añadió que simplemente "bajar la cuota" tampoco es justificación válida, especialmente si le quedan pocos meses para terminar de pagar. Alargar esa deuda significa pagar mucho más en intereses sin beneficio real para usted.
En Colombia, el tope legal para los créditos de consumo y tarjetas está cerca del 27% efectivo anual. Actualmente, el interés bancario promedio para consumo ronda 16,24% efectivo anual, mientras que la tasa de usura se mueve entre 24% y 26,76%. Según Rojas, cuando se renegocia una deuda cara, lo razonable es lograr reducciones de tres a ocho puntos porcentuales si venía muy cerca del techo legal. Cuánto pueda bajar depende de su historial crediticio y del momento en que negocie.
El objetivo principal de una renegociación no debe ser conseguir una tasa "barata" a cualquier costo, sino estabilizar el flujo de caja de su casa sin destruir valor a largo plazo. Rojas lo resumió así: "la prioridad es ordenar deudas, ganar previsibilidad en las cuotas y evitar la mora profunda". Renegociar con cabeza fría es la clave para que sus finanzas sigan en pie.
Fuente original: La República - Finanzas