Bancos contratan supervisores de IA: la tecnología ya dejó de ser experimento
Casi la mitad de los bancos latinoamericanos está creando nuevos puestos de trabajo específicamente para vigilar y controlar sistemas de inteligencia artificial. Aunque muchas entidades financieras todavía están en fases iniciales probando la tecnología, los resultados en productividad y decisiones empresariales son lo suficientemente prometedores como para que ya necesiten personal dedicado a supervisarla. El desafío actual no es técnico, sino organizativo: saber cómo usar bien esta herramienta para automatizar tareas y mejorar la atención al cliente.
La inteligencia artificial pasó de ser una curiosidad en los bancos a una realidad operativa. Casi el 48% de las instituciones financieras de la región ya está creando cargos específicos para supervisar agentes de IA, un indicador claro de que dejó de ser un experimento de laboratorio para convertirse en parte del negocio diario.
Según Xabier Zuazo, CEO de Timia en la región, la conversación en banca cambió radicalmente. "La conversación sobre IA generativa en banca y seguros ya no gira alrededor de la tecnología, sino del valor que realmente puede generar. Se deben priorizar aquellos casos donde la IA ayude a automatizar procesos y mejorar la experiencia del cliente", explicó Zuazo. En otras palabras: ya nadie pregunta si funciona. Ahora todos quieren saber si les hace ganar dinero y si les ahorra tiempo.
El problema es que la mayoría de los bancos todavía está lejos de exprimir todo el potencial. De acuerdo con datos de McKinsey, cerca de dos tercios de las empresas financieras permanecen en fases tempranas de experimentación o pruebas piloto. El 62% apenas reporta curiosidad o está haciendo ensayos iniciales con agentes de IA. Esto significa que aunque muchos bancos ya están probando la tecnología, pocos han logrado convertirla en ganancias medibles.
El verdadero reto, según Timia, no es conseguir que la IA funcione, sino convencer a toda la organización de cambiar su forma de trabajar. La tecnología debe traducirse en cosas concretas: detectar fraudes antes de que ocurran, automatizar los procesos para solicitar créditos, unificar información para tomar decisiones más rápidas, y crear plataformas digitales que los clientes encuentren más fáciles de usar. Cuando eso suceda, los supervisores de IA que ahora están contratando los bancos tendrán mucho trabajo que vigilar.
Fuente original: La República - Finanzas