El peso colombiano lidera la recuperación de monedas emergentes con apreciación de casi 20% en un año
El peso colombiano se ha fortalecido más que cualquier otra moneda emergente en el último año, apreciándose 19,78% frente al dólar. El fenómeno responde a factores como el aumento del precio del petróleo, mayores ingresos por remesas y turismo, y el atractivo de tasas de interés altas para inversionistas extranjeros. Aunque el dólar se debilita globalmente desde finales de 2024, Colombia se lleva la ventaja entre sus pares latinoamericanos.
El dólar no deja de perder fuerza desde noviembre de 2024, cuando alcanzó su máximo en $4.409. La debilidad de la divisa estadounidense ha beneficiado a las monedas de mercados emergentes, pero Colombia sale ganando como ningún otro país. El peso colombiano ya cotiza en $3.593, un nivel que no se veía desde 2021, y lidera el ranking global de apreciación con un avance de 19,78% en los últimos doce meses.
Esto significa que si hace un año usted cambiaba dólares por pesos, hoy recibe significativamente más pesos por cada dólar. Para exportadores, inversionistas y trabajadores que reciben remesas desde el exterior, esta es una buena noticia: el dinero que entra de otros países vale más en pesos. Sin embargo, también tiene su lado: los productos importados se encarecen relativamente.
Colombia deja atrás a otras monedas emergentes fuertes. El forínt húngaro se apreció 17,40%, el real brasileño 16,50%, el rand sudafricano 15,98% y el peso mexicano 14,34%. Incluso divisas como el ringgit malayo, el peso chileno y el sol peruano quedaron por debajo del desempeño colombiano, mientras que otras como el baht tailandés apenas avanzaron 3,77%.
Andrés Langebaek, economista y exvicepresidente de Anif, explica que el fortalecimiento del peso tiene raíces concretas. Desde finales de febrero, "se ha visto especialmente beneficiada por la subida de los precios del petróleo", pasando de US$65 por barril a rondar los US$90. Esto es crucial: "No todos los países son productores de petróleo, la mayor parte son consumidores y se ven perjudicados por el alza en los precios", señaló. Colombia, como productor, sale beneficiado.
Pero el petróleo no es la única historia. Las remesas que envían los colombianos en el exterior alcanzaron US$12.708 millones el año pasado, US$1.000 millones más que en 2024. El turismo también creció: pasó de US$8.699 millones a US$9.427 millones. Estas entradas de divisas alimentan la demanda por pesos y refuerzan su valor.
Un factor adicional que explica por qué inversionistas internacionales apuestan por el peso es la diferencia en tasas de interés. Mauricio Acevedo, estratega de divisas de Corficolombiana, lo resume así: en Suiza la tasa está cerca de 0% y en Japón ronda 0,75% anual, mientras que en Colombia está en 11,25%. Para un inversionista internacional, traer dinero a Colombia significa ganar esa diferencia: es como el negocio del "carry trade" (tomar dinero barato afuera y prestarlo caro acá). Esto atrae capital extranjero que demanda pesos, fortaleciendo la moneda.
En resumen, el peso se revalúa porque convergen tres fuerzas: dinero que entra por petróleo, remesas y turismo; inversionistas atraídos por tasas altas; y un dólar que se debilita globalmente. Es una tormenta perfecta, pero que depende de factores que pueden cambiar: si el precio del petróleo cae, si las tasas bajan o si los inversionistas prefieren otros mercados, el peso podría perder este impulso.
Fuente original: La República - Finanzas