Banco de la República le girará al Gobierno casi 14 billones: lo que no logró la reforma tributaria

El Banco de la República tuvo utilidades récord de 13,9 billones en 2025, recursos que por ley trasladará casi completamente al Gobierno, cifra cercana a lo que buscaba recaudar la fallida reforma tributaria. El banco subió la tasa de interés a 10,25% por inflación más alta y aumento del salario mínimo. Aunque los resultados financieros son extraordinarios, el gerente Leonardo Villar advierte que la meta de inflación se alcanzará más tarde de lo previsto y que el déficit fiscal sigue siendo el principal problema de la deuda pública colombiana.
El Banco de la República tendrá que entregar al Gobierno casi 14 billones de pesos por concepto de utilidades del 2025. Una cifra que suena enorme hasta que la comparas con algo concreto: es aproximadamente lo mismo que buscaba recaudar el Gobierno a través de la reforma tributaria que no le aprobó el Congreso hace poco, la que motivó incluso una declaración de emergencia económica.
Leonardo Villar, gerente del emisor, explicó que el banco batió un récord histórico de ganancias. Mientras en 2024 las utilidades ya habían sido excepcionales, en 2025 superaron todas las expectativas, llegando a casi 13,9 billones. Por ley, la institución está obligada a transferir casi la totalidad de estos recursos al Tesoro Nacional, dejando solo pequeñas reservas para inversión cultural.
Pero la buena noticia en los resultados del banco convive con decisiones incómodas en la mesa de decisiones. En enero pasado, el Banco subió su tasa de política monetaria (la herramienta principal para controlar la inflación) de 9,25% a 10,25%, un aumento de 100 puntos básicos que sorprendió a muchos. Villar explicó que esto se debió fundamentalmente a dos factores: la inflación de 2025 fue más alta de lo esperado, y el aumento del salario mínimo de más de 23% generó expectativas de que los precios subirían más en el futuro. Entre diciembre y enero, las expectativas de inflación "basic" (aquella que excluye alimentos y servicios regulados) saltaron de 4,6% a 6,7%.
Aquí es donde toca traducir algo técnico a lo que importa en la vida real: cuando el banco sube las tasas de interés, la idea es frenar la economía haciendo más caro el dinero para que las personas y empresas no gasten tanto, y así los precios no suban. Pero esto también significa que los créditos para casa, carro o negocio se encarecen para usted.
Una consecuencia de este panorama es que el Banco ya no cree que la inflación vuelva a la meta del 3% en 2026 como se había proyectado. Villar señaló que ahora estima que la inflación cerrará 2026 alrededor de 6,3%, bastante por encima. Para 2027, bajará pero "difícilmente terminaría ese año estrictamente en la meta". Lo más que se espera es llegar a un rango aceptable por debajo del 4%.
El gerente también alertó sobre otro problema latente: el déficit fiscal. Aunque el Gobierno ha sido activo recomprando deuda en moneda extranjera cuando estaba más barata (una estrategia contable inteligente), la realidad es que sigue gastando más de lo que recaude. Villar enfatizó que "el principal determinante del incremento de la deuda es el monto del déficit fiscal", y ese monto ha estado en niveles particularmente altos. Mientras países como Japón pueden tener deuda equivalente al 200% de su PIB sin mayores problemas porque tienen credibilidad internacional y tasas de interés bajas, Colombia ha visto cómo los mercados internacionales le cobran cada vez más caro por prestarle dinero después de perder su grado de inversión.
A nivel interno, los inversionistas también están pidiendo más dinero para prestar. Las tasas de los Títulos de Tesorería (TES), que es como el Gobierno se endeuda dentro del país, han subido más de 200 puntos básicos en recientes meses, no tanto por lo que hace el Banco de la República, sino porque el mercado desconfía de las finanzas públicas. Traducido: el Gobierno paga intereses cada vez más altos, dinero que se va en pagar deuda en lugar de invertir en escuelas, carreteras o salud.
Fuente original: Portafolio - Economía