Avianca advierte que cambiar reglas de vuelos en El Dorado sería un "desastre"

La Aerocivil prepara una reforma a las normas que controlan qué aerolíneas vuelan en qué horarios en El Dorado, pero Avianca denuncia que primero no aplica las reglas que ya existen. La aerolínea sostiene que hay más de 46 denuncias por vuelos operados sin autorización y advierte que cambiar las normas sin estudios técnicos podría colapsar el aeropuerto, especialmente cuando enfrentará obras que reducirán su capacidad.
La posibilidad de que la Aerocivil modifique cómo se distribuyen los horarios de despegue y aterrizaje en El Dorado generó alarma en la industria aérea. Estos horarios, conocidos como slots, son como fichas de un juego: si una aerolínea los tiene, puede operar vuelos en esos espacios. La reforma está en discusión, pero sus detalles y propósitos aún no se han comunicado públicamente de manera clara.
Richard Galindo, abogado principal de Avianca, expresa una preocupación que toca el bolsillo de los colombianos: antes de inventar nuevas reglas, la autoridad aérea debería aplicar las que ya existen. Según su perspectiva, hay un problema más grave. "Hoy la Aerocivil no verifica si los operadores utilizan los slots en los porcentajes mínimos exigidos por la ley", afirma. Esto significa que algunas aerolíneas venden vuelos sin tener autorización para hacerlo, y aparentemente nadie las detiene. Galindo menciona que en la temporada de invierno, JetSmart vendió 1.300 vuelos sin slot, y para verano ya anuncia 4.900, lo que equivale a 23 vuelos diarios que nunca debieron comercializarse.
El punto de Avianca es lógico en términos de negocio: la empresa invirtió dinero basándose en reglas que supuestamente eran estables. Contrató personal, compró aviones y adaptó sistemas bajo la expectativa de que esas reglas se mantendrían. Si ahora el Gobierno cambia las reglas y redistribuye los horarios entre aerolíneas sin criterios claros, esa inversión pierde valor. "Avianca y otras aerolíneas hemos invertido con la expectativa legítima de que las reglas se cumplen", explica Galindo.
Lo que más preocupa a Avianca es el timing. Este año El Dorado enfrentará reparaciones en pistas que reducirán su capacidad operativa, justo cuando la demanda de vuelos es alta. Reformar las normas en este momento, sin tener el rigor técnico para aplicar las actuales, según Galindo, es "la fórmula perfecta para el desastre". Los pasajeros colombianos sentirían esto en sus bolsillos: más retrasos, menos opciones y posiblemente tarifas más altas si el aeropuerto se colapsa.
La aerolínea también cuestiona el propósito detrás del cambio. Cuando pregunta por qué la Aerocivil quiere reformar normas que reflejan estándares internacionales aplicados hace más de una década en Colombia, la respuesta que ha recibido es: "porque se puede cambiar". Para un periodista económico, esa justificación suena insuficiente. Una modificación en regulaciones de este nivel, que afecta a millones de viajeros y a empresas con inversiones millonarias, necesita más que voluntarismo. Necesita números, estudios técnicos y una razón de peso.
Galindo también señala que hay versiones sobre cambiar de 80 a 90 por ciento el requisito mínimo de uso de slots, una medida que ya fracasó en otros aeropuertos de la región. "No conocemos estudios técnicos que expliquen el efecto en El Dorado, que ya está al límite de capacidad", dice. Todo esto, según la perspectiva de Avianca, podría hacer que Colombia se aleje de estándares internacionales y termine "como los parias de la industria aérea". Eso significa que menos aerolíneas querrían volar aquí, menos competencia, y menos opciones para el viajero.
El debate apenas comienza, pero mientras tanto, Avianca ya radicó demandas de tutela y acciones populares exigiendo que la Aerocivil cumpla su deber de vigilancia. Para el colombiano promedio que depende de viajar en avión, lo importante es simple: que alguien responda si estas reglas, nuevas o viejas, realmente protegen sus derechos como pasajero.
Fuente original: El Tiempo - Economía