Anthropic apuesta por bolsa y le gana a OpenAI en la carrera financiera de la IA

Anthropic, creadora del modelo Claude, presentó este lunes su solicitud confidencial para cotizar en bolsa ante la SEC de Estados Unidos, adelantándose a su rival OpenAI. La compañía acaba de cerrar una ronda de inversión por 65 mil millones de dólares que la valoriza en casi un billón, superando a OpenAI. La salida a bolsa podría concretarse en otoño si las condiciones del mercado lo permiten, marcando el inicio de una temporada bursátil intensa en el sector de inteligencia artificial.
Anthropic, la compañía detrás de Claude, avanzó este lunes en su camino hacia Wall Street al presentar confidencialmente ante la SEC (la comisión reguladora de bolsa en Estados Unidos) los papeles para cotizar en bolsa. Se trata de una oferta pública inicial que podría materializarse en otoño próximo si el mercado coopera. Con este movimiento, Dario Amodei y su equipo se le adelantan a OpenAI, su rival más directo y creadora de ChatGPT, en la conquista de los mercados financieros.
El documento que presentó Anthropic se llama formulario S-1, que es básicamente el expediente que cualquier empresa debe radicar cuando quiere salir a bolsa. Allí va toda la información sobre finanzas, modelo de negocio y riesgos. Por ahora permanece bajo confidencialidad mientras la SEC hace su revisión, algo completamente normal en operaciones de este tamaño. "Esto nos da la opción de salir a bolsa una vez que la SEC complete su revisión", señaló la compañía en un comunicado. Aún no han fijado ni el número de acciones ni el precio, y todo depende de cómo se mueva el mercado.
El anuncio llega en un momento de fortaleza financiera para Anthropic. Hace poco cerraron una ronda de inversión por 65 mil millones de dólares que elevó su valoración a 965 mil millones, superando la valoración de OpenAI en el mercado privado, que ronda los 852 mil millones. Esta ronda fue codirigida por Capital Group, Coatue, D1 Capital Partners y otros grandes fondos como Blackstone y Fidelity. Amazon metió 5 mil millones, y se sumaron compromisos previos de otros gigantes en computación en la nube. Los fabricantes de chips Micron, Samsung y SK Hynix también entraron como socios estratégicos.
Lo interesante es que Anthropic no solo atrae inversión especulativa sino que además genera ingresos reales. La compañía reportó ingresos anuales de 47 mil millones de dólares, un salto dramático comparado con los 9 mil millones que tenía a finales de 2025. Su herramienta Claude Code, dirigida a desarrolladores, ha sido clave para ganar clientes corporativos y empresariales que antes confiaban en OpenAI. Eso demuestra que Anthropic sabe convertir sus modelos en dinero, no solo en tecnología bonita.
La rivalidad entre Dario Amodei y Sam Altman ya es legendaria. Anthropic nació en 2021 cuando Amodei y otros exintegrantes de OpenAI se aburrieron de la dirección que llevaba Altman. Hoy, cinco años después, Amodei se posiciona como el defensor de la IA ética y responsable, mientras Altman accelera sin frenos buscando la IA más avanzada y rentable. Este choque será aún más visible en los mercados.
Lo que viene es intenso. SpaceX de Elon Musk planea debutar el 12 de junio y podría recaudar 75 mil millones de dólares con una valoración entre 1,5 y 2 billones. OpenAI podría anunciar su propia OPI en las próximas semanas. Los inversores están calculando si conviene entrar rápido para captar atención del mercado o esperar a que maduren más los modelos pero con riesgo de mercado saturado. Las cifras son alucinantes: el sector ha anunciado inversiones de más de 750 mil millones solo para 2026. Nunca antes en la historia se destinó tanto dinero en tan poco tiempo para una nueva tecnología, lo que dispara especulaciones sobre una posible burbuja.
Mientras tanto, Anthropic enfrenta otro frente. Recientemente anunció Mythos, un modelo de IA capaz de detectar vulnerabilidades ocultas en sistemas en minutos, pero su uso se limitará a pocas empresas en entornos controlados. La administración Trump vetó a Anthropic para contratos con el Pentágono, calificándola como "un riesgo para la cadena de suministro". El verdadero motivo: Amodei se negó a permitir que Claude se usara para espionaje masivo de ciudadanos o gestión de armas autónomas sin supervisión humana. Anthropic demandó al Departamento de Defensa, especialmente porque tenía un acuerdo vigente de 220 millones de dólares para operar en archivos clasificados en la nube. La batalla legal sigue abierta.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología


