Anla autoriza obras clave para evitar apagones en Bogotá en los próximos años

La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales aprobó modificaciones ambientales que desbloquean un proyecto crucial de transmisión eléctrica hacia Bogotá. Enlaza, empresa del Grupo Energía Bogotá, podrá ahora construir nuevas líneas de alta tensión que traerán electricidad desde la hidroeléctrica Sogamoso. La iniciativa beneficiará a 37 municipios de tres departamentos y contempla proteger más de 100 hectáreas de bosques como compensación ambiental.
Después de meses de trámites ambientales, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) le dio luz verde a Enlaza para ejecutar un proyecto de infraestructura eléctrica que la capital necesita con urgencia. En otras palabras: Bogotá está creciendo y consumiendo más electricidad, y sin estas nuevas tuberías de alto voltaje podría enfrentar racionamientos en el futuro.
El proyecto tiene un nombre técnico bastante largo: Subestación Norte 500 kV y Líneas de Transmisión Norte – Tequendama 500 kV y Norte – Sogamoso 500 kV. Lo importante es entender qué hace: conecta la hidroeléctrica Sogamoso, ubicada en Betulia, Santander, con subestaciones intermedias en Gachancipá, Cundinamarca, y Soacha, hasta finalmente alimentar de electricidad a la capital. Es como construir carreteras de alto voltaje por donde viaja la energía. Enlaza, que es la filial de transmisión del Grupo Energía Bogotá, es la responsable de armarlo.
Lo que acaba de aprobar la Anla no es solo un papelito: son acciones concretas. La empresa puede ahora reubicar dos torres de transmisión en Santander, ajustar los caminos de acceso a esas estructuras, y ampliar el permiso forestal para trabajar en la ruta de las líneas a través de tres departamentos. Todo esto estaba estancado esperando la autorización ambiental.
Aquí viene la parte que a cualquiera le preocupa: qué se protege. La Anla metió condiciones ambientales al proyecto. Enlaza tiene que compensar cada árbol o ecosistema que afecte durante la construcción. Específicamente, debe dedicar 109,12 hectáreas a preservación y restauración de bosques para contrarrestar el daño de 32,97 hectáreas de ecosistemas que la obra va a impactar. Es decir, está obligada a restaurar más área de la que va a tocar, casi el triple.
El análisis técnico de la Anla determinó que las obras son ambientalmente viables siempre y cuando Enlaza cumpla con estas medidas de manejo, seguimiento y compensación. Corporaciones autónomas regionales de Santander, Boyacá y Cundinamarca revisaron el proyecto en el terreno y dieron su aval. Para Bogotá, que crece en población y consumo eléctrico, esta es noticia tranquilizadora: el primer obstáculo burocrático para evitar futuros apagones acaba de despejarse.
Fuente original: El Tiempo - Economía