ÚltimasNoticias Colombia

Internacional

Washington intenta sellar paz entre Israel y Líbano mientras la tregua se desmorona a diario

Fuente: France 24 - Medio Oriente
Washington intenta sellar paz entre Israel y Líbano mientras la tregua se desmorona a diario
Imagen: France 24 - Medio Oriente Ver articulo original

Israel y Líbano sostienen nuevas conversaciones en Washington el 14 y 15 de mayo para intentar consolidar un alto el fuego que colapsa por violaciones constantes. Israel exige el desarme de Hezbolá, pero el grupo chiita rechaza participar y afirma que no depositará las armas. A pesar del acuerdo de abril, mueren libaneses casi a diario y los ataques con drones israelíes continúan hiriendo civiles.

La delegación libanesa llegó a Washington con una misión clara: conseguir un alto el fuego que realmente funcione en el terreno. Según explicó a Reuters un funcionario libanés de alto nivel, el acuerdo vigente desde mediados de abril se viola constantemente, por eso Beirut espera obtener en estas nuevas conversaciones, que se llevan a cabo entre el 14 y 15 de mayo, un cese de hostilidades que se respete de verdad. Esta es la tercera ronda de diálogos entre los dos países, y tanto Líbano como Israel han ampliado significativamente sus delegaciones respecto a encuentros anteriores. Mientras Beirut envió a Simon Karam, enviado especial de la Presidencia, Israel despachó a Yossi Draznin, asesor adjunto de seguridad nacional, acompañado de altos representantes militares.

Estados Unidos actúa como mediador en estas conversaciones, con presencia de Michael Needham (consejero del Departamento de Estado), Mike Huckabee (embajador en Israel) y Michel Issa (embajador en Líbano). El conflicto que enfrentan estas negociaciones escaló a principios de marzo, convirtiéndose en otro frente de la guerra en Medio Oriente vinculada a Irán. La Administración de Benjamin Netanyahu insiste en que el objetivo fundamental es "desarmar a Hezbolá y alcanzar un acuerdo de paz", según declaró un portavoz del Gobierno israelí. Trump, quien actúa como anfitrión, expresó optimismo en un encuentro previo en la Oficina Oval: veía "una gran posibilidad" de que ambos países alcanzaran un acuerdo de paz este año. Fue en esa reunión de finales de abril cuando se anunció la prórroga de tres semanas del cese de hostilidades, a menos de cuatro días para que expire.

Sin embargo, sobre el papel existe la tregua, pero en la realidad el conflicto continúa matando. Hezbolá categóricamente se rehúsa a las conversaciones directas, calificándolas de "concesiones". Su líder, Naim Kassem, envió una carta el martes al gobierno libanés pidiéndole que se retirara de los diálogos con Israel, argumentando que las decisiones sobre las armas de Hezbolá son "un asunto interno que no debe entrar en el temario de las conversaciones con Israel". Como respuesta a la ronda de negociaciones, Hezbolá afirmó haber lanzado 17 ataques contra tropas israelíes en el sur del país el miércoles, rechazando cualquier propuesta de desarme.

Los civiles pagan el costo más alto de esta tregua que no es tregua. El miércoles 13 de mayo, 22 libaneses murieron en ataques israelíes, incluidos ocho niños, según reportó el Ministerio de Salud libanés. Un ataque particular golpeó siete vehículos en la carretera principal del sur de Beirut. Desde que comenzó la nueva escalada el 2 de marzo, el balance oficial es de 2.896 personas muertas y 8.824 heridas en Líbano, cifras que incluyen a 587 mujeres. En el lado israelí, tres civiles resultaron heridos este jueves por la explosión de un dron de Hezbolá, dos de ellos con gravedad, según reportaron el ejército y los hospitales. Fue el primer caso de civiles israelíes heridos por proyectiles de Hezbolá desde que comenzó el alto el fuego.

La presencia de observadores internacionales documenta la intensidad real del conflicto. Entre el 8 y el 11 de mayo, la Fuerza Provisional de la ONU en Líbano (UNIFIL) detectó 1.296 proyectiles atribuidos al Ejército de Israel y 64 trayectorias de proyectiles atribuidas a Hezbolá. El secretario general de la ONU, António Guterres, envió un mensaje el miércoles a ambas partes exigiendo que respeten el alto el fuego y detengan todos los ataques, según declaró su portavoz adjunto Farhan Haq.

Para Líbano, el precio de este conflicto va más allá de las muertes. El país ha exigido la retirada israelí de su territorio, el despliegue de tropas libanesas al sur del río Litani, la liberación de prisioneros libaneses en Israel y el regreso de más de 31.400 familias desplazadas desde el 2 de marzo. Irán, que respalda a Hezbolá, ha señalado que el fin de la guerra en Líbano es una de sus exigencias para llegar a un acuerdo general sobre el conflicto regional con la Casa Blanca. Las conversaciones en Washington determinan si la región seguirá desangrándose o si finalmente prevalecerá una paz que funcione en realidad.

Fuente original: France 24 - Medio Oriente

Noticias relacionadas