Viceministro Urrego toma las riendas de la Supersalud mientras se define el futuro de Daniel Quintero

Daniel Quintero aún no ha sido oficialmente nombrado superintendente de Salud. El ministro Guillermo Jaramillo expidió un decreto para que el viceministro Jaime Urrego asuma la dirección de forma encargada tras la renuncia de Bernardo Camacho. El nombramiento del exalcalde de Medellín ha generado preocupación en el sector salud y entre expertos por su falta de experiencia en el ramo y sus múltiples investigaciones por corrupción.
La Superintendencia Nacional de Salud está en un limbo institucional. Tras la renuncia de Bernardo Camacho el pasado 15 de abril, el ministro de Salud Guillermo Jaramillo decidió que el viceministro Jaime Urrego asumiera el cargo de forma interina mientras se define quién lo ocupará definitivamente. Por ahora, la hoja de vida de Daniel Quintero, el exalcalde de Medellín propuesto para el puesto, sigue en la página de aspirantes de Presidencia, pero su designación aún no ha sido ratificada oficialmente.
El timing ha levantado sospechas. El Decreto 0404 de 2026, firmado por Jaramillo el 14 de abril, acepta la renuncia de Camacho a partir del 15 de abril, precisamente el día cuando Quintero quedó registrado en Presidencia para el cargo. En el documento se autoriza "Encargar a partir de la fecha del empleo denominado Superintendente Código 0030 Grado 25, de la Superintendencia Nacional de Salud al doctor Jaime Hernán Urrego Rodríguez". Todo apunta a un movimiento calculado, pero con interrogantes sin resolver.
El nombramiento de Quintero ha generado inquietud considerable en el sector. El exalcalde, quien ha confirmado su intención de llegar a la Supersalud afirmando que "voy a desmantelar el cartel de la salud que uribismo y neoliberales armaron para robarse la plata de los colombianos", enfrenta un obstáculo: no tiene experiencia comprobada en salud ni formación académica en el sector. Su trayectoria está principalmente en tecnología de la información y su paso por la Alcaldía de Medellín, donde ahora enfrenta investigaciones por corrupción.
Los críticos cuestionan la decisión del Gobierno Nacional de apostar por alguien con 43 investigaciones en su contra y cuyos cercanos han sido investigados, imputados o sancionados en cifras que rondan los 55 casos. Esto resulta especialmente delicado porque el superintendente de Salud será quien decida sobre intervenciones forzosas a EPS, supervise la corrupción en el sector y tenga que hacer cumplir la ley en materia sanitaria durante los últimos cuatro meses de la administración Petro.
El sector salud, gremios médicos y expertos han manifestado su preocupación. Históricamente, quienes han liderado la Superintendencia de Salud han sido médicos especialistas con trayectoria reconocida en el campo sanitario. El perfil propuesto contrasta radicalmente con esa tradición institucional, lo que ha alimentado el debate sobre si el Gobierno realmente consumará este nombramiento o si la designación interina de Urrego será la solución definitiva.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

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