Universidad de Sucre busca resolver crisis tras polémicas sobre salarios de docentes

La Universidad de Sucre enfrenta una crisis administrativa que ha llevado a sus 6.400 estudiantes a mantener asambleas permanentes. El conflicto surgió por los altos salarios de algunos docentes, que alcanzan hasta 90 millones de pesos mensuales. El Consejo Superior intentó sesionar el martes pero no hubo quórum, por lo que convocó nueva reunión para el miércoles 22 de abril.
La comunidad académica de la Universidad de Sucre está pendiente de lo que suceda en la sesión extraordinaria del Consejo Superior programada para este miércoles 22 de abril. Todo comenzó cuando intentaron reunirse el martes anterior, pero la reunión se cayó por falta de quórum, lo que refleja la magnitud de la crisis que atraviesa la institución.
La gobernadora Lucy García Montes, presidenta del Consejo, fue prácticamente la única que se presentó a la primera convocatoria. Solo ella y el representante de los docentes asistieron, mientras que el rector Johnny Avendaño Estrada y otros miembros brillaron por su ausencia. Esta ausencia en un momento crítico para la universidad generó más tensión en una institución que ya estaba dividida.
El meollo del asunto tiene que ver con dinero. Según la información que ha salido a la luz, tres docentes de planta están ganando hasta 90 millones de pesos mensuales, lo que ha encendido todas las alarmas en la comunidad estudiantil. Los 6.400 estudiantes de la universidad decidieron mantener asambleas permanentes desde el lunes, exigiendo que se revise cómo se está aplicando el Decreto 1279, la norma que rige los salarios en la educación superior.
Los estudiantes no solo piden que se audite el gasto en salarios. También quieren que esos recursos se redireccionen hacia mejorar la calidad educativa, que es lo que realmente necesita la institución. Es una posición comprensible: mientras hay crisis de presupuesto para estudiantes y profesores, algunos docentes reciben sueldos que generan inconformidad generalizada.
La gobernadora García ha sido clara en su posición. Insiste en que lo prioritario es reactivar las actividades académicas lo antes posible, porque al final, quien paga los platos rotos es el estudiante que necesita seguir adelante con sus semestres. Pero también reconoce que hay que resolver esta controversia de fondo para que la institución recupere la confianza de su comunidad.
La sesión de este miércoles será crucial. Sin soluciones que satisfagan a estudiantes y docentes, la tensión en la Universidad de Sucre seguirá escalando.
Fuente original: La Guajira Noticias
