Fedegán apuesta por recuperar el campo como camino hacia la paz duradera
El sector ganadero colombiano reitera su convicción de que la recuperación del campo es fundamental para lograr una paz sostenible. Fedegán ha expresado su apoyo político a candidatos que representen los intereses de la ganadería, argumentando que las organizaciones civiles tienen derecho a posicionarse frente a quienes gobiernan. El gremio demanda políticas públicas concretas: mejoramiento de vías terciarias, conectividad rural, crédito para producción, fortalecimiento de la investigación agrícola y respeto a la propiedad privada.
El sector ganadero colombiano mantiene una convicción que ha defendido durante más de una década: no es posible construir paz duradera sin antes recuperar el campo como eje central de política de Estado. Esta certeza es la brújula que guía las decisiones políticas de Fedegán frente a los procesos electorales que enfrenta el país.
La historia reciente del gremio está marcada por tensiones con gobiernos anteriores. Hace 12 años, cuando se discutían los términos de negociación con grupos ilegales, Fedegán fue acusada de oponerla paz por cuestionar un proceso que, desde su perspectiva, había acordado impunidad y una reforma rural sin resolver el daño histórico que habían sufrido ganaderos y productores. Esa experiencia dejó claro en el gremio que el derecho a expresar posición política no es un lujo sino una necesidad democrática, especialmente para quienes representan sectores productivos.
Hoy, en la coyuntura electoral actual, Fedegán ha decidido apostar públicamente por candidatos que, a su juicio, entienden lo que está en juego. La razón es simple: recuperar el campo no es una aspiración más, sino una condición para la paz. El abandono rural ha sido históricamente el caldo de cultivo para la violencia, y romper ese ciclo exige decisiones políticas firmes y duraderas.
Lo que demanda el gremio no son milagros sino realismo. Habla de vías terciarias todavía ancladas en el siglo diecinueve, incapaces de conectar regiones productivas con los mercados urbanos del país. Menciona la conectividad como ausencia crítica que refleja décadas de olvido. Pide crédito de fomento con asistencia técnica para pequeños y medianos productores, fortalecimiento de la investigación agrícola a través de instituciones como Agrosavia, y soluciones a problemas concretos como la trazabilidad, que afecta el potencial exportador.
Más allá de lo productivo, Fedegán reclama que se devuelva dignidad al campo como proyecto de vida. Habla de riego, educación, salud y servicios básicos que permitan que vivir en zonas rurales sea una opción viable para las nuevas generaciones. También insiste en catastro y tributación que reflejen la realidad productiva de la tierra, con garantía absoluta del derecho a la propiedad privada.
La postura del gremio es clara: la responsabilidad de cualquier votante ganadero en la segunda vuelta presidencial debe medirse por una pregunta fundamental: quién puede cumplir efectivamente con la recuperación del campo. Porque, según el razonamiento de Fedegán, eso que se promete electoralmente es nada menos que la paz del país.
Fuente original: Diario del Norte
