Un siglo después de su muerte, el Vaticano estudia si Antoni Gaudí puede ser declarado santo

Antoni Gaudí, el legendario arquitecto de la Sagrada Familia, está más cerca que nunca de ser canonizado. El papa Francisco lo reconoció como "Venerable" poco antes de morir en 2025, y ahora una comisión vaticana estudia un supuesto milagro: la recuperación inexplicable de un niño con cardiopatía congénita. El papa León XIV celebra este miércoles una misa en Barcelona en el centenario de la muerte de Gaudí, marcando un hito en un proceso que lleva treinta años impulsado por devotos del arquitecto catalán.
Cuando un tranvía atropelló a Antoni Gaudí en las calles de Barcelona hace cien años, nadie imaginaba que ese viejo maltrecho, sin documentos encima, era el genio que llevaba más de cuarenta años construyendo la Sagrada Familia. Lo confundieron con un mendigo. Lo llevaron al Hospital de la Santa Cruz, el de los pobres, y para cuando lo reconocieron, sus heridas ya no tenían salvación. Tenía 73 años, era anónimo hasta en su final, y dejaba una obra inconclusa que sabía perfectamente que no vería terminada. Pero ese final humilde, según muchos creyentes, se ha convertido en símbolo de su santidad. Hoy, el papa León XIV celebra una misa en la Basílica de la Sagrada Familia exactamente cien años después de aquella muerte, mientras en Roma se estudia si el "arquitecto de Dios" merece los altares.
El proceso de canonización de Gaudí es poco convencional. No fue mártir ni fundador de congregaciones, sino un profesional laico que santificó su trabajo. Eso lo hace especialmente valioso para una Iglesia que busca modelos de santidad para gente común. El papa Francisco, apenas una semana antes de morir el 14 de abril de 2025, firmó el decreto que lo declaraba "Venerable siervo de Dios", la puerta de entrada formal al camino que puede terminar en los altares. Una comisión médica en el Vaticano ahora estudia el milagro que lo separa de la beatificación: la recuperación inexplicable de un niño que fue desahuciado tras una operación de alto riesgo. Los médicos le habían diagnosticado una tetralogía de Fallot, una cardiopatía congénita grave, y dijeron que no había nada que hacer. Sus padres pidieron la intercesión de Gaudí, y el niño, hoy de cinco años, se recuperó sin explicación médica y lleva una vida completamente normal.
Detrás de este momento hay treinta años de trabajo silencioso. La Asociación Pro-Beatificación Antoni Gaudí nació en 1992, cuando apenas nadie en Roma tomaba en serio la candidatura del arquitecto catalán. Fue impulsada por el también arquitecto José Manuel Almuzara y otros cuatro fundadores que se dedicaron a recopilar testimonios de personas que aseguraban haber sido ayudadas por Gaudí. "Si ves su trayectoria, ves que es un hombre de Dios", dijo Almuzara al medio Infobea. El argumento central es doble: la austeridad extrema de sus últimos años, dedicados completamente al templo, y el poder de conversión de su obra. El escultor japonés Etsuro Sotoo, que talló cientos de piezas para la Sagrada Familia, se bautizó después de trabajar años para el maestro, conquistado por una espiritualidad que no era verbal sino arquitectónica.
No todo el mundo celebra esta canonización en puerta. Desde el mundo académico advierten que el proceso corre el riesgo de dejar en segundo plano la capacidad artística de Gaudí, consumiendo al genio en la santidad. Algunos ven en esto el último acto de una operación publicitaria alrededor del personaje. Pero en Roma entienden que un arquitecto que transformó su profesión en expresión de fe es exactamente el modelo que la Iglesia necesita para el siglo XXI.
Si el Vaticano certifica el milagro en estudio, Gaudí será beato. Con un segundo milagro, sería el primer arquitecto canonizado en la historia. La misa de este miércoles no es parte formal del proceso canónico, pero su peso simbólico es innegable: un papa rezando ante la tumba de un candidato a los altares, en el templo que ese candidato construyó, en el aniversario exacto de su muerte. Como habría dicho el propio Gaudí, su cliente en el cielo no tiene prisa.
Fuente original: France 24 - Europa



