Ucrania golpea Moscú con cientos de drones e incendia refinería en mayor ataque en dos años

Ucrania ejecutó su ataque más grande contra la capital rusa en dos años con cientos de drones, dañando una refinería de petróleo y dejando al menos 16 heridos. El presidente Zelenski calificó la ofensiva como "totalmente justificada" contra objetivos que sostienen la guerra rusa. Moscú aseguró haber interceptado más de 500 drones, mientras Kiev sufría contraataques con misiles balísticos que activaron alertas aéreas en todo el país.
En la madrugada del jueves, Ucrania desató uno de sus ataques con drones más contundentes contra Moscú en los últimos dos años. Videos no verificados capturaron columnas de humo negro elevándose sobre la capital rusa, con aeronaves no tripuladas sobrevolando la zona mientras las defensas aéreas intentaban frenar la ofensiva. Según la agencia estatal rusa TASS, fue el bombardeo ucraniano más significativo contra Moscú desde hace veinticuatro meses.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski no tardó en reivindicar los ataques. A través de redes sociales, presentó los golpes contra infraestructura estratégica rusa, especialmente la refinería de petróleo de Moscú, como una respuesta "totalmente justificada" a los bombardeos constantes que Rusia lanza contra ciudades ucranianas. Zelenski argumentó que estos objetivos son esenciales para sostener la maquinaria de guerra de Putin. El ataque también alcanzó instalaciones en Rostov y territorios ucranianos bajo control ruso.
Los daños fueron evidentes en toda Moscú. El alcalde Serguéi Sobianin confirmó que las defensas aéreas derribaron 180 drones que se acercaban a la capital, aunque el ministerio de Defensa ruso elevó la cifra a más de 500 drones interceptados durante toda la noche. A pesar de estas defensas, varios proyectiles lograron alcanzar la refinería de petróleo de Moscú, que quedó en llamas según múltiples reportes. Las autoridades cerraron calles aledañas y evacuaron pasajeros del aeropuerto Sheremétievo, el más transitado de Rusia. El incidente dejó al menos 16 heridos, incluyendo dos menores de tres y diez años.
El ataque se produjo horas antes de que Putin recibiera a líderes del Sudeste Asiático en una cumbre de la ASEAN en Kazán, a 700 kilómetros al este de Moscú. Una coincidencia que subrayaba la vulnerabilidad militar que Ucrania continúa demostrando. Desde 2022, Kiev ha intensificado sus golpes contra refinerías rusas, buscando debilitar la economía que financia la guerra. En 2024, estos ataques se han multiplicado mientras el avance ruso en territorio ucraniano se ha desacelerado.
Moscú respondió con rapidez. Mientras el ataque ucraniano aún estaba en desarrollo, Rusia contraatacaba Kiev con misiles balísticos. Tymur Tkachenko, jefe de la administración militar de la capital ucraniana, urgió a los ciudadanos a mantenerse en refugios. Las explosiones se sintieron en varias zonas de la ciudad, y en Sumy, en el noreste, un bombardeo dejó al menos una persona muerta. Las autoridades activaron alertas aéreas en prácticamente toda Ucrania.
Este intercambio de golpes refleja una guerra que lleva más de dos años desgastando a ambos países. Aunque Rusia mantiene inicialmente una economía mayor y acceso a recursos militares amplios, enfrenta inflación galopante, escasez de mano de obra y costos de endeudamiento elevados. Ucrania, por su parte, ha mostrado capacidad de proyectar poder ofensivo lejos de sus fronteras, demostrando que incluso con recursos limitados puede golpear objetivos estratégicos rusos. Los conflictos de paz siguen estancados, y Putin continúa rechazando negociaciones directas con Zelenski, insistiendo en que solo una victoria militar completa podría terminar la guerra.
Fuente original: France 24 - Europa



