Trump sopla caliente y frío con Irán: promete acuerdo, amenaza ataques y luego acusa de mentiras

Donald Trump anunció en menos de 24 horas que cancelaba ataques contra Irán porque había un "muy buen acuerdo" a punto de firmarse, pero luego acusó a Teherán de filtrar términos falsos a los medios. Las contradicciones constantes del presidente estadounidense generan escepticismo sobre si realmente hay un acuerdo inminente o si se trata de una táctica de negociación. Israel respalda la propuesta pero advierte que cualquier acuerdo final debe incluir límites nucleares claros.
La diplomacia con Irán volvió a dar un giro inesperado. En la mañana del jueves 11 de junio, Donald Trump amenazaba en Fox News con atacar "muy duramente" a Irán esa misma noche, llegando incluso a mencionar bombardeos a la isla de Kharg, la principal terminal petrolera del país. Pero horas después, el presidente cambió completamente de discurso.
Desde la Oficina Oval y luego en su red social Truth Social, Trump anunció haber "cancelado los ataques y los bombardeos que estaban previstos contra Irán". Aseguró que se había llegado a un punto de entendimiento y afirmó: "Acabamos de lograr un muy buen acuerdo para poner fin a la guerra con Irán". Incluso mencionó que la firma podría ocurrir el fin de semana en Europa, posiblemente con su vicepresidente J.D. Vance como representante estadounidense.
El viernes 12 de junio, todo cambió nuevamente. Trump publicó un mensaje furioso en Truth Social acusando que el proyecto de acuerdo difundido por medios iraníes "no tiene relación con la realidad". "Los términos que Irán filtró a los medios mentirosos no tienen NADA que ver con los términos que acordamos por escrito", escribió, cuestionando la capacidad de Teherán para negociar "de buena fe".
Según funcionarios estadounidenses, el texto propuesto incluiría cinco puntos principales: destrucción del material nuclear iraní, desmantelamiento del programa nuclear, fondos bloqueados hasta cumplir términos, apertura del estrecho de Ormuz, y fin del financiamiento a grupos considerados terroristas. Sin embargo, medios iraníes habían publicado antes un proyecto de catorce puntos que incluía un cese del fuego permanente en todos los frentes, el retiro de fuerzas estadounidenses, alivio de sanciones petroleras y un plan de reconstrucción de más de 300 mil millones de dólares.
Las autoridades iraníes respondieron con cautela. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores declaró que "Irán no ha llegado a una conclusión definitiva respecto de este acuerdo". Pero el canciller Abbas Araghchi escribió en X que el acuerdo "nunca estuvo tan cerca" y aclaró que el texto contempla el fin de la guerra en todos los frentes, incluyendo Líbano, con lo que se implicaría el retiro de Israel de zonas ocupadas.
Lo que genera verdadero escepticismo es el patrón de Trump. Según un conteo de CNN, el presidente ha afirmado en 38 ocasiones desde el inicio del conflicto que un avance diplomático era inminente. David Smith, corresponsal de The Guardian en Washington, compara la situación con la fábula del "pastorcito mentiroso", sugiriendo que no se puede tomar la palabra de Trump al pie de la letra.
Los analistas ofrecen dos interpretaciones sobre estos giros constantes. Una es que forma parte de su estrategia deliberada de negociación: mantener la incertidumbre como presión. La otra, menos favorable, es que Trump busca una salida política a una guerra que se ha vuelto costosa, especialmente con las elecciones de medio término en noviembre.
Israel, por su parte, afirmó que aunque no es parte directa del acuerdo, Trump lo ha mantenido informado. Benjamin Netanyahu insistió que cualquier acuerdo final debe incluir el retiro de materiales enriquecidos, desmantelamiento de infraestructuras de enriquecimiento, límites a misiles y cese del apoyo iraní a lo que Israel considera sus "intermediarios terroristas" en la región.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



