Transferencias tradicionales siguen siendo vitales: Bre-B no las reemplaza por sus límites de movimiento
Aunque Bre-B revolucionó los pagos inmediatos en Colombia, las transferencias tradicionales continúan siendo esenciales porque tienen límites de movimiento mucho más altos (hasta 80 millones de pesos diarios versus 12,1 millones en Bre-B) y son indispensables para transacciones empresariales. El sistema financiero colombiano convive con ambas modalidades ajustándose a las necesidades de cada usuario. Los expertos predicen que Bre-B ganará terreno conforme sus límites aumenten.
En Colombia sigue habiendo confusión sobre qué pasará con las transferencias de siempre ahora que llegó Bre-B, el sistema de pagos inmediatos lanzado por el Banco de la República. La realidad es simple pero importante: ambos sistemas van a convivir porque cumplen funciones diferentes.
Bre-B fue diseñado para las transacciones cotidianas de los colombianos. Imagine que necesita enviar dinero rápidamente para comprar algo en una tienda, pagar un servicio menor o recargar el celular. Para eso funciona perfecto y es casi instantáneo. El problema está en los límites: este sistema solo permite mover hasta 12,1 millones de pesos diarios por usuario. Para los gastos del día a día, eso es más que suficiente. Pero cuando llega la hora de hacer operaciones más grandes, el techo se convierte en obstáculo.
Las transferencias tradicionales, en cambio, tienen límites mucho más generosos que varían según cada banco. Algunos permiten mover 30 millones diarios, otros hasta 80 millones. Por eso siguen siendo el camino obligado para las empresas que necesitan hacer pagos significativos: proveedores, nóminas, inversiones o compras de inventario. El Banco de la República fue claro al respecto: Bre-B es una alternativa adicional, no un reemplazo de las opciones que ya existían.
Hay otro detalle técnico que explica por qué las transferencias tradicionales no desaparecerán pronto. Mientras Bre-B funciona en tiempo real, las transferencias convencionales se procesan a través de ACH Colombia, una cámara de compensación que opera con ciclos más lentos. Si usted hace una transferencia tradicional antes de las 9 de la mañana, llega el mismo día. Después de esa hora, tendrá que esperar al siguiente día hábil. Si es viernes en la tarde, ya está mirando lunes. Esta lentitud es justamente la razón por la cual muchos usuarios siguen prefiriendo sistemas como Nequi y Daviplata para movimientos rápidos de dinero menor.
Lo que está pasando en realidad es que el sistema financiero colombiano se está diversificando sin que unos métodos eliminen a otros. David Cubides, economista jefe de Banco de Occidente, tiene una perspectiva sobre esto: aunque hoy conviven tres mundos distintos (Bre-B para lo inmediato, transferencias tradicionales para lo grande, y aplicaciones de terceros para lo cómodo), eventualmente Bre-B ganará más peso conforme su límite diario aumente. "Las transacciones de valores más altos, por encima del límite que establece Bre-B, probablemente van a seguir realizándose a través del canal de las transferencias tradicionales, al menos mientras avanza el proceso de implementación y adaptación de Bre-B", explicó.
En conclusión, que exista Bre-B no significa que desaparezcan las formas anteriores de transferir dinero. Cada una tiene su propósito. Lo importante es que el colombiano comprenda cuál herramienta es mejor según lo que necesite hacer con su dinero en cada momento.
Fuente original: La República - Finanzas