Tragedia en Francia: dos niños mueren en auto durante ola de calor extrema que bate récords

Francia atraviesa una crisis de temperaturas extremas que el lunes 22 de junio alcanzó los 43 °C. Dos niños de 2 y 4 años fueron hallados sin vida en un vehículo en el sureste del país, mientras el Gobierno activaba por primera vez su alerta máxima de calor en media nación. Las autoridades investigan si el calor fue la causa de la muerte, en medio de otras tragedias: tres adultos murieron en sus hogares y 13 personas se ahogaron intentando refrescarse durante el fin de semana.
Francia vive uno de sus episodios de calor más brutales del año. El lunes 22 de junio, mientras el termómetro marcaba los 43 °C, dos niños de 2 y 4 años fueron encontrados sin vida dentro de un automóvil estacionado en Carpentras, una localidad del sureste francés. Aunque las causas aún no están establecidas, la fiscal local Hélène Mourges indicó que "la ola de calor es la principal línea de investigación". El hallazgo sacudió a un país ya saturado por temperaturas que no daban tregua.
La magnitud de esta crisis climática llevó al Gobierno francés a tomar una medida sin precedentes: activar por primera vez su alerta máxima por calor en la mitad del territorio nacional. Los meteorólogos advierten que este episodio podría ser tan devastador como la ola de calor de 2003, que mató a casi 15.000 personas en Francia. Los dos niños no fueron las únicas víctimas. Tres adultos mayores fallecieron en sus hogares en el suroeste durante el fin de semana, y 13 personas se ahogaron en diferentes puntos del país mientras intentaban refrescarse, según informó Protección Civil, que instó a no bañarse sin vigilancia.
Las cifras de cierre de escuelas reflejan el pánico de las autoridades. Más de 1.350 establecimientos educativos cerraron sus puertas el lunes de los 60.000 que funcionan en el país, mientras que 4.042 modificaron su horario lectivo. El sistema de educación colapsa ante la imposibilidad de garantizar condiciones seguras. Una profesora de primaria de Burdeos, que pidió anonimato, contó a la AFP su preocupación: "La semana pasada, en el aula hacía 32 °C. La situación no hará más que empeorar, mientras que el supermercado de enfrente está fresco y tiene aire acondicionado". Su crítica toca un punto crucial: muchas instituciones públicas carecen de sistemas de refrigeración básicos mientras empresas privadas sí los poseen.
Las temperaturas nocturnas amplificaron la crisis. Burdeos y París registraron temperaturas mínimas de 25,3 °C y 24,2 °C respectivamente, batiendo récords para junio. Ciudades como Tours y Poitiers vivieron la noche más calurosa de su historia. Estas madrugadas sofocantes no permiten que los cuerpos se recuperen del calor diurno, multiplicando los riesgos para ancianos, niños y personas con problemas de salud.
Para Colombia y América Latina, esta situación en Francia amplifica una advertencia científica clara: los expertos advierten que estos episodios extremos son indicadores inequívocos del calentamiento global. Los datos son alarmantes. De las 51 olas de calor registradas en Francia desde 1947, 34 ocurrieron después del año 2000 y 26 desde 2011. Los científicos advierten que estos eventos serán cada vez más frecuentes, prolongados e intensos.
El lunes por la mañana, las autoridades de París pidieron a los residentes permanecer en casa y advirieron sobre posibles interrupciones en el transporte público. Es Francia sufriendo su segunda ola de calor del año, tras un mayo anormalmente cálido que ya había quebrantado récords. La realidad que enfrenta Europa hoy podría ser un espejo de lo que afectará próximamente a otras regiones del planeta si el ritmo de emisiones de carbón, petróleo y gas no se reduce significativamente.
Fuente original: France 24 - Europa



