Trabajadores que vivieron en Google: la historia de quienes dormían en el campus
Entre 2005 y 2012, varios empleados de Google decidieron vivir literalmente en el campus de Mountain View en casas rodantes y furgonetas. Matthew Weaver pasó 54 semanas en una caravana, Brandon Oxendine se escondió durante cuatro meses y Ben Discoe llegó a 60 semanas. Todos aprovechaban los beneficios de la empresa como comidas gratis, duchas y lavandería, aunque Google no alienta esta práctica ni la prohíbe activamente.
Vivir en tu lugar de trabajo suena a pesadilla para la mayoría, pero algunos empleados de Google lo convirtieron en realidad. Matthew Weaver, quien trabajaba en el campus de Mountain View entre 2005 y 2006, pasó 54 semanas completas durmiendo en una casa rodante estacionada dentro de las instalaciones de la empresa. Todo comenzó como un desafío de alguien que le propuso pasar un año entero en el vehículo dentro del área de Google. "Había tres comidas al día en la cafetería y había duchas en el gimnasio, también dentro del campus, así que yo me duchaba en el gimnasio y comía en la oficina", recordó Weaver en una entrevista con la BBC. Además contaba con lavandería gratuita y un espacio con pianos, mesas de futbolín y entretenimiento.
Lo más curioso es que Weaver no se escondió. Incluso puso grama artificial y una cerca de madera alrededor de su vehículo para hacerlo más presentable. "A seguridad no le importaba. Esto fue en 2005 cuando Google era una compañía mucho más pequeña y algo más unida", explicó. Una vez que los guardias lo identificaron, básicamente vigilaban su zona. Weaver cree haber sido el primero en vivir a largo plazo en el campus, pues después recibía preguntas de otros empleados interesados en hacer lo mismo. Sin embargo, eventualmente se mudó porque explicar su situación a las personas con las que salía se tornaba "algo raro".
Años después, otros empleados siguieron el mismo camino pero en circunstancias distintas. Brandon Oxendine, quien trabajó en el diseño de perfiles de Google, vivió en el campus entre junio y septiembre de 2012, pero tuvo que hacerlo a escondidas. Según le informaron, existía una norma interna que prohibía estar en el campus más de 72 horas. Oxendine dormía en un colchón guardado en una camioneta estacionada en el garaje subterráneo de su edificio. "Les conté a todos que me había mudado a San Francisco, pero siempre llegaba con la misma ropa del garage", contó. Como Weaver, nunca pasó hambre gracias a los servicios de comida disponibles.
El récord aparente lo tiene Ben Discoe, quien vivió en una furgoneta durante más de 60 semanas entre 2011 y 2012. Discoe recuerda que Google tenía una página interna colaborativa llamada "Vivir en Google" donde se listaban todos los beneficios adicionales disponibles. Pero había algo que faltaba: el champú. "Decía, 'Quizás te den champú si las acciones alcanzan los US$300'. Y después eso estaba tachado y decía 'US$400', y eso estaba tachado y decía 'US$500'", recordó. Según sus cálculos, cuando las acciones llegaron a unos US$1.200 seguía sin haber champú gratuito.
Google ofrecía cápsulas para dormir (pequeños espacios acondicionados para descansos rápidos) dentro del campus, pero Discoe las encontró impracticables y ruidosas. "No me iban los 'sleeping pods'. Tuvieron y tienen mucho bombo publicitario... pero para mí era tan ruidoso como dormir junto al escritorio", explicó. La compañía no alienta activamente a sus empleados a vivir en las instalaciones, pero tampoco lucha contra esto de manera explícita. Google declinó hacer comentarios sobre estas prácticas.
Fuente original: BBC Mundo - Tecnología
