"Temo por mi vida": psicóloga embarazada sobrevive a atentado en Uribia y pide justicia
Una psicóloga de ocho meses de embarazo fue atacada a tiros en la terraza de su casa en Uribia mientras descansaba. El ataque quedó registrado en cámaras de seguridad con el rostro del agresor claramente visible, pero el sicario sigue libre. La víctima denuncia la lentitud de las autoridades en la investigación y se vio obligada a desplazarse de la ciudad por temor a su vida y la de su bebé.
Catherine Paola Torres Barros estaba buscando un poco de aire fresco en la terraza de su casa cuando todo cambió. Con ocho meses de embarazo, la psicóloga descansaba en una silla mecedora cuando un hombre llegó hasta la reja de su vivienda en Uribia, La Guajira, y sin decir palabra abrió fuego contra ella. El disparo a corta distancia pudo haber sido fatal, pero por instinto ella se lanzó al suelo para proteger su vida y la de su bebé.
Lo más inquietante del caso es que todo quedó grabado. Las cámaras de vigilancia capturaron el momento exacto del ataque: el rostro del sicario está claramente visible, así como las características de la motocicleta que utilizó para huir. A pesar de esto, el agresor continúa libre. "El tipo se me acercó a la reja, me miró a la cara y me disparó", recordó Torres Barros con dolor, sin comprender por qué alguien quisiera acabar con su vida.
Lo que más duele a la víctima es que ella asegura no tener enemigos, no haber recibido amenazas de muerte ni estar inmersa en conflictos de ninguna naturaleza. Es una mujer dedicada a su trabajo como psicóloga y a su familia. Sin embargo, hoy vive aterrada porque su atacante sigue suelto y ella no sabe cuáles son sus intenciones.
La indignación de Catherine Paola es comprensible cuando critica la actuación de las autoridades. "Siento que las autoridades me han dado la espalda", expresó, reflejando la frustración de quien tiene pruebas contundentes en video pero ve que la investigación avanza lentamente. Ni la Policía de La Guajira ni la Fiscalía han reportado resultados significativos en la captura del responsable.
Ante el peligro constante, la psicóloga tuvo que tomar una decisión difícil: desplazarse de Uribia hacia otra ciudad para protegerse a sí misma y a su bebé. Así, la violencia sin razón aparente logró lo que pretendía: sacar a una mujer inocente de su hogar y su ciudad.
Este atentado pone nuevamente en evidencia la crisis de seguridad que enfrenta La Guajira y el desamparo que sienten muchos ciudadanos. Un caso con pruebas tan claras no puede quedar en la impunidad. Catherine Paola Torres Barros espera que la Fiscalía General de la Nación priorice su caso y logre dar con el responsable, porque como ella misma lo dice: teme por su vida.
Fuente original: Noticias Valledupar



