Taxista capturado en Bogotá por robar $379 millones a pasajeros con el truco del cambiazo
Un conductor de taxi fue detenido en Bogotá después de cinco años operando un esquema de fraude contra al menos 35 pasajeros. Su método era intercambiar tarjetas bancarias genuinas por réplicas inservibles durante los pagos, para luego hacer retiros y transferencias sin autorización. La Fiscalía incautó 36 tarjetas, dos datáfonos, dinero en efectivo y otros elementos en la localidad de Suba, y las investigaciones continúan para determinar si hay más víctimas.
Un taxista bogotano fue capturado esta semana tras cinco años cometiendo un fraude sistemático que afectó a decenas de pasajeros. Juan Carlos Naranjo Becerra, quien operaba como conductor de servicio público individual, habría robado más de 379 millones de pesos usando una modalidad que los delincuentes conocen como "cambiazo" de tarjetas bancarias.
La Fiscalía General confirmó la detención el miércoles 18 de febrero. Según la fiscal de la Unidad de Hurtos de la Seccional Bogotá, el procesado aplicó el mismo engaño una y otra vez entre 2020 y 2025, aprovechando la confianza de sus clientes dentro del vehículo. El modus operandi era directo: cuando un pasajero quería pagar con tarjeta, el taxista ofrecía pasar el datáfono como la opción más segura y cómoda. En medio de la transacción, con maniobras de distracción, intercambiaba la tarjeta genuina por una réplica que no funcionaba. Una vez en su poder, obtenía las claves y hacía retiros y transferencias desde cajeros automáticos sin que los dueños autorizaran nada.
El operativo en Suba, una de las localidades donde operaba, resultó determinante. Los investigadores incautaron elementos que no dejan dudas: 36 tarjetas bancarias en total (34 durante el allanamiento y 2 más encontradas en su bolsillo), dos datáfonos, dos celulares y dinero en efectivo. Para la Fiscalía, este arsenal de evidencia sustenta que Naranjo Becerra es responsable. Lo más preocupante es que en la noche anterior a su captura portaba tarjetas presuntamente robadas, lo que sugiere que el número de víctimas podría ser mayor al reportado.
A Naranjo Becerra le imputaron dos delitos: hurto por medios informáticos y violación de datos personales. Él rechazó los cargos durante la audiencia de legalización, pero un juez de control de garantías ordenó su reclusión inmediata en un centro carcelario mientras avanza el proceso. El impacto de sus acciones fue doble: no solo desapareció el dinero de sus víctimas, sino que también accedió sin permiso a los sistemas de entidades financieras para ejecutar las transacciones fraudulentas.
Las autoridades continúan investigando para establecer la cantidad exacta de dinero hurtado y si hay más pasajeros afectados que aún no han denunciado. Por ahora, lo que está claro es que durante cinco años este taxista convirtió su vehículo en una maquinaria de fraude en medio de una ciudad donde miles de personas usan taxis a diario confiando en que llegarán seguros a su destino.
Fuente original: KienyKe - Portada