Tasas altas frenaran el consumo hacia fin de año, advierte Santander
Martha Woodcock, presidenta del Banco Santander de Colombia, asegura que el consumo se mantendrá fuerte en el primer semestre gracias a empleo sólido y remesas, pero los altos tipos de interés comenzarán a golpear la billetera de los colombianos hacia el cuarto trimestre. El impacto será especialmente notorio en bienes durables como vehículos. El panorama tiene dos velocidades: primera mitad del año con crecimiento, segunda mitad con desaceleración.
Cuando suben las tasas de interés, la vida se pone más cara. Los créditos cuestan más, ahorrar en CDT rinde mejor, pero comprar carro o casa se vuelve un lujo. Martha Woodcock, presidenta del Banco Santander de Colombia, acaba de poner en palabras lo que muchos están empezando a sentir en el bolsillo: ese efecto de las tasas altas todavía no llega con toda su fuerza, pero llegará.
Según Woodcock, en la primera mitad de 2026 el consumo seguirá bastante sano. Las razones son claras: el mercado laboral se mantiene fuerte, el gobierno sigue gastando, y las remesas de los colombianos en el exterior siguen entrando. Todo eso sostiene la capacidad de compra. "En la primera parte del año, el consumo se va a mantener relativamente alto y sólido", aseguró. Incluso el sector automotor está en pleno auge. Con datos de enero y febrero, las ventas de vehículos nuevos crecen casi 44% comparadas con el año anterior, una cifra muy por encima del 24% o 25% que registró 2025. Los colombianos siguen comprando carros.
Pero aquí viene lo importante: ese ritmo no aguanta todo el año. "En la segunda parte del año empezaremos a ver más el efecto de las altas tasas de interés, que tendrán una tendencia creciente. Eso se reflejará con mayor fuerza y moderará el consumo", explicó Woodcock. Lo que significa en español claro: hacia octubre, noviembre y diciembre, cuando el dinero prestado sea más caro, la gente comprará menos cosas grandes. El sector de vehículos, que ahora está en su mejor momento, se moderará. Santander estima un crecimiento cercano al 10% para todo 2026, lejos del 44% de estos primeros meses.
Los servicios y bienes básicos, esos que la gente compra aunque suba la tasa de interés, se mantendrán más estables. Pero en líneas generales, 2026 tendrá dos caras completamente distintas. Woodcock también señaló que aunque la calidad de la cartera del banco cierra 2025 en 3,2% con mejoras en todos los segmentos, "algunos sectores se puedan deteriorar hacia final de año" cuando esas tasas altas finalmente lleguen a presionar los presupuestos de las familias y las empresas.
El banco también apuesta por ampliar su presencia en microfinanzas, un segmento donde ha desembolsado cerca de 217.000 créditos dirigidos especialmente a emprendedores informales en zonas rurales y ciudades intermedias. Woodcock destacó que 52% de esa cartera beneficia a mujeres, y que el objetivo es ayudar a esa población a acceder a crédito formal en lugar de depender del "gota a gota". Para finales de año, Santander planea lanzar un seguro agrícola que cubra excesos de sequía o exceso de agua, ampliando así su oferta más allá del crédito tradicional.
Fuente original: La República - Finanzas