Tarjetas de crédito rozarían usura de 27% en mayo: la más alta en año y medio
La tasa de usura, que es el techo máximo que pueden cobrar los bancos por tarjetas de crédito y préstamos personales, podría superar el 27% en mayo si el Banco de la República sube su tasa de interés como se espera. Banco Unión, Coltefinanciera y Banco Falabella son los que cobran más caro por compras con tarjeta. Los analistas advierten que esto encarecerá aún más el consumo de los colombianos en los próximos meses.
Después de 18 meses sin verla, la usura podría volver a tocar la barrera de 27% durante mayo. Esta cifra, que parece un número más en la cancha económica, en realidad representa algo muy concreto para su bolsillo: es el límite máximo que los bancos pueden cobrarle cuando compra con tarjeta de crédito o pide un préstamo personal.
El panorama se define este jueves cuando el Banco de la República anuncie si sube su tasa de política monetaria (la tasa básica que usa todo el sistema financiero como referencia). Los analistas anticipan un aumento de 50 puntos básicos, lo que la llevaría a 11,75%. Cuando el banco central sube, todos los demás suben con él. Y cuando suben, la usura también trepa.
Por ahora, en abril, hacer compras con tarjeta de crédito cuesta entre 26,7% y 18,4% dependiendo del banco. Los más caro son Banco Unión (26,7%), Coltefinanciera (26,45%) y Banco Falabella (26,17%). Del otro lado están Coopcentral con la tasa más baja (18,4%), Banco de Occidente (21,03%) y Banco Itaú (21,19%). Este cuarto mes seguido de aumentos pone a la usura al filo del abismo: casi donde estaba hace año y medio.
David Cubides, economista jefe de Banco de Occidente, explica por qué pasa esto: "A medida que la tasa de política monetaria se incremente lo harán las otras tasas", y agrega que "es probable que la usura siga presionando al alza". En otras palabras, el Banco Central está haciendo esto a propósito. Quiere frenar el consumo disparado para bajar la inflación, que ha estado acelerada en los últimos meses.
Pero hay matices. Felipe Cuadros, analista de Alianza Valores, cree que parte de este repunte es estacional: después de las compras navideñas, la gente queda "colgada" de deudas y pide más crédito, lo que sube las tasas. Sin embargo, advierte que el problema verdadero viene de las expectativas de tasas de interés más altas que se transmiten al sistema con rezago de dos a tres meses. Así que la presión podría extenderse hasta mitad de año.
El resultado práctico es incómodo: mientras el crédito comercial (para negocios) se desacelera, el crédito de consumo, especialmente tarjetas, sigue dinámico, lo que mantiene presión al alza en la usura. Los próximos meses prometen más de lo mismo: tasas altas que ralentizan el consumo y empujan a la gente al ahorro por necesidad, no por disciplina.
Fuente original: La República - Finanzas