A los 50 años empieza "la segunda mitad": qué quieren realmente los colombianos en esta etapa
El Banco Popular revela que 65% de sus clientes supera los 50 años, reflejando un cambio demográfico global donde esta población dejará de ser minoría. Los adultos mayores colombianos no piensan en retiro pasivo: quieren viajar, nuevas experiencias y mantener propósitos de vida. Para atenderlos, el banco diseña productos sin costos transaccionales, rendimientos de 9% en cuentas de ahorro y créditos usando la pensión como respaldo para emprendimientos.
Colombia envejece. No es una frase alarmista; es demografía pura. Mientras hoy apenas 25% de la población mundial supera los 50 años, para 2050 esa cifra llegará a 50%. En nuestro país, el Banco Popular observa de cerca este cambio: 65% de sus clientes ya tiene más de 50 años. Algunos llevan la cifra al extremo: tienen 500 clientes mayores de 100 años, en un país donde existen apenas 13.000 personas en esa edad.
Pero aquí viene lo que rompe los estereotipos. María Fernanda Suárez, presidenta del Banco Popular, lo explica sin rodeos: "los colombianos que están en la segunda mitad de la vida quieren viajar, vivir experiencias nuevas y cultivar otros intereses". No es vejez lo que llega a los 50, es una etapa diferente con sueños distintos. El problema es que ni el sistema financiero ni la sociedad estaban preparados. Por eso hablan de "segunda mitad de la vida" en lugar de "vejez". Suárez lo vive en carne propia: tiene 51 años y ya está ahí.
El desafío financiero es real. En Colombia, solo una de cada cuatro personas en edad de jubilación tiene pensión. Eso significa que 75% de los adultos mayores debe ingeniárselas de otra forma. El Banco Popular respondió con la Cuenta Plateada: sin cuota de manejo, sin cobros por transacciones, y un rendimiento de 9%. Ya tienen casi un millón de clientes en este producto, y sigue creciendo.
Más allá de ahorrar, muchos quieren emprender. Las libranzas sobre pensión permiten usar ese ingreso mensual como garantía para créditos que financien negocios. El banco ya ha desembolsado cerca de 3 billones de pesos en este tipo de créditos. Con 100 millones en un CDT a tres años, por ejemplo, un pensionado puede recibir cerca de 1 millón mensual en intereses.
Para la "segunda mitad de la vida" (termine por entenderlo como los años después de los 50), Suárez identifica tres pilares para la felicidad: salud física, salud emocional y salud financiera. La emocional es especialmente delicada: cuando trabajas tienes 20 interacciones diarias con personas; cuando te retiras, baja a dos. Eso genera soledad. Por eso el nuevo propósito de vida es fundamental, igual que mantener relaciones que te nutran.
En lo digital, el banco reconoce que no todos envejecen igual. Algunos quieren apps y portales; otros prefieren hablar con personas. Por eso coexisten 175 oficinas físicas con plataformas diseñadas específicamente para que sean fáciles de navegar, sin la jerga tecnológica que abruma a quienes no nacieron digitales. La promesa es clara: "el cliente siempre elige".
Los números de cartera del banco (21 billones de pesos) muestran estabilidad, con mora alrededor de 2%. Pero Suárez advierte sobre un fenómeno preocupante: hay "carteles de insolvencias" que asesoran a personas para simular quiebras y no pagar deudas. El banco ya inició acciones legales y penales contra este fraude. Es el lado oscuro de un mercado en crecimiento donde la desesperación financiera sigue siendo real para muchos.
Fuente original: La República - Finanzas