Superintendencia de Salud designa nuevo interventor para Famisanar EPS en crisis financiera

La Superintendencia Nacional de Salud removió a Germán Darío Gallo Rojas del cargo de director de Famisanar EPS y designó a Mauricio Molina Álvarez como nuevo interventor. La decisión responde al deterioro financiero de la aseguradora, que acumula pérdidas, deudas crecientes y múltiples demandas por prestación de servicios. Famisanar, intervenida desde septiembre de 2023, presenta un patrimonio negativo de 3,2 billones de pesos, el segundo más alto entre las EPS del país.
La Superintendencia Nacional de Salud tomó la decisión de cambiar la dirección de Famisanar EPS tras identificar graves problemas administrativos y financieros en la aseguradora. Mauricio Molina Álvarez asumirá el cargo de agente especial interventor en reemplazo de Germán Darío Gallo Rojas, quien había estado en el puesto desde noviembre de 2025.
Según la Superintendencia, el cambio se fundamenta en la recomendación del Comité de Medidas Especiales y busca, en palabras de la entidad, "fortalecer la gestión de la entidad, garantizar la continuidad en la prestación de los servicios de salud y proteger los derechos de sus afiliados". La resolución que formaliza el nombramiento señala que Famisanar "continúa evidenciando un deterioro progresivo de su situación financiera, reflejado en la acumulación de pérdidas, el incremento de anticipos sin mecanismos efectivos de seguimiento y control, incumplimiento de las condiciones financieras y de solvencia".
Los problemas van más allá de lo financiero. La resolución también menciona un aumento considerable en demandas judiciales relacionadas con la negación o demora en servicios de salud, lo que ha generado una avalancha de tutelas (acciones legales que protegen derechos constitucionales). Estos factores, según el documento, "ponen en riesgo el normal funcionamiento de la entidad y la correcta garantía del aseguramiento en salud para su población afiliada".
Famisanar lleva casi tres años bajo intervención estatal, medida que comenzó el 15 de septiembre de 2023 y que se ha prorrogado anualmente. Actualmente, está vigente hasta septiembre de 2026. A pesar de este tiempo en manos del Gobierno, la situación no ha mejorado sustancialmente.
Los números de la crisis son alarmantes. Famisanar tiene un patrimonio negativo de 3,2 billones de pesos, lo que la posiciona como la segunda EPS con mayor déficit patrimonial en el país, concentrando el 17 por ciento del patrimonio negativo total de todas las aseguradoras, que suma 19,23 billones de pesos. Adicionalmente, la EPS debe 2 billones de pesos a 1.950 entidades prestadoras de servicios (hospitales, clínicas y laboratorios). Lo más preocupante es que el 73 por ciento de estas deudas tienen más de 90 días de antigüedad, lo que indica que los proveedores de salud llevan meses sin recibir pagos.
Hace un año, la cartera de Famisanar era de 1,3 billones de pesos y el 80 por ciento de esa deuda ya estaba vencida. El incremento de la deuda en los últimos meses muestra un empeoramiento constante de la capacidad de pago de la aseguradora, lo que directamente afecta a los afiliados al generar retrasos y demoras en la atención médica.
Fuente original: El Tiempo - Salud