Superintendencia cierra intervención a Rédito S.A.: 121 víctimas de estafa sin recuperar todo su dinero
La Superintendencia de Sociedades terminó el proceso de intervención contra Rédito S.A., una empresa que estafó a 121 personas con un esquema falso de compra de facturas. Aunque se recuperaron $1.740 millones en pagos y bienes, quedaron saldos sin pagar por falta de activos. La entidad advierte que los esfuerzos no fueron suficientes para devolver todo lo captado ilegalmente.
Cierra la intervención pero quedan muchas deudas pendientes
La Superintendencia de Sociedades le puso fin a la intervención judicial contra Rédito S.A., la empresa que engañó a más de un centenar de colombianos prometiendo ganancias mediante la compra y venta de facturas que nunca existieron. El 6 de febrero de 2026, la entidad aceptó las cuentas finales y declaró terminado el proceso, aunque la realidad es amarga: hay dinero de inversionistas que simplemente no aparecerá.
Los números hablan por sí solos. En total, 121 personas resultaron víctimas de este esquema. De ellas, 98 presentaron sus reclamaciones a tiempo y 23 llegaron tarde, pero todas sumaban $11.586 millones en captaciones ilegales que querían recuperar. Durante la liquidación judicial, apenas se logró reunir $2.321 millones en bienes y se distribuyeron $1.570 millones en pagos, más otros $170 millones en adjudicaciones. En otras palabras: se recuperó poco más del 15% de lo que fue capturado fraudulentamente.
"El caso Rédito S.A. evidencia que, pese a todos los esfuerzos institucionales, en algunos procesos resulta imposible lograr la devolución total de los recursos captados", reconoció Billy Escobar Pérez, superintendente de Sociedades. Su reflexión es casi una confesión: hay límites a lo que se puede hacer cuando el dinero ya no existe.
Lo que preocupa es que la intervención termina, pero la deuda moral permanece. La Superintendencia aclaró que si en el futuro aparecen más bienes de los intervenidos —Claudia María Tavera Álvarez y Las Emes S.A.S.—, el caso podría reabrirse. Pero mientras tanto, cientos de colombianos cargarán con la pérdida.
El superintendente también aprovechó para lanzar una advertencia a los colombianos: desconfíen de inversiones que prometan rentabilidades sin explicar cómo funciona el negocio. Si suena muy bueno para ser verdad, probablemente lo es. Las víctimas de Rédito S.A. aprendieron esta lección de la manera más costosa posible.
Fuente original: La República - Empresas