Superfinanciera frena estafa de casi mil millones: captaban dinero sin autorización
La Superintendencia Financiera suspendió un esquema ilegal donde Jerson Lucumí y Yury Lucumí captaron 933 millones de pesos de 48 personas prometiendo ganancias mensuales de 10 a 12 por ciento en operaciones de trading. Los responsables ofrecían incentivos para que los inversionistas atrajeran más dinero al esquema. La autoridad ordenó devolver el dinero y remitió el caso a la Fiscalía.
Casi mil millones de pesos desaparecieron. Esa es la cantidad que capturó ilegalmente un esquema de inversión operado por Jerson Lucumí y Yury Lucumí, según la Superintendencia Financiera. Los afectados fueron al menos 48 personas que confiaron su dinero bajo la promesa de que sería invertido en operaciones de trading, pero nunca recibieron nada real a cambio.
¿Cuáles eran las promesas? Ganancias fijas mensuales de entre 10 y 12 por ciento. En términos simples: si usted invertía un millón de pesos, le decían que recibiría entre 100 mil y 120 mil pesos mensuales. Además, prometían devolver el capital original en poco más de 8 meses de trabajo (240 días hábiles). Suena bien, pero era falso. El esquema también ofrecía comisiones a quienes trajeran más inversionistas, lo que es típico de estas pirámides.
La Superintendencia Financiera, bajo la dirección de César Ferrari, emitió la Resolución 0909 del 17 de junio de 2026 ordenando la suspensión inmediata del esquema. Lo crucial aquí es que ni Lucumí ni Lucumí tenían autorización para captar dinero del público. En Colombia, cualquiera que maneje dinero ajeno debe estar registrado y vigilado por la autoridad.
Como parte de la medida, la Superfinanciera ordenó la devolución inmediata de los recursos captados irregularmente. El expediente fue remitido a la Superintendencia de Sociedades para una intervención administrativa y a la Fiscalía General para que investigue los delitos penales involucrados.
La lección para su bolsillo es directa: antes de entregar dinero a alguien que promete altos rendimientos, verifique en la página de la Superfinanciera que la persona o empresa esté debidamente autorizada y vigilada. Las rentabilidades fijas muy altas, sin riesgo aparente, son una bandera roja. En finanzas, mayor ganancia siempre implica mayor riesgo. Si algo suena demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo es.
Fuente original: La República - Finanzas