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Soldados rusos denuncian torturas y ejecuciones ordenadas por sus propios comandantes en Ucrania

Fuente: BBC Mundo - Economía
Soldados rusos denuncian torturas y ejecuciones ordenadas por sus propios comandantes en Ucrania
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Cuatro soldados rusos que huyeron de su país revelaron a la BBC presenciar ejecuciones de compañeros por desobedecer órdenes, torturas deshumanizantes y tácticas militares con altísimas bajas conocidas como "tormentas de carne". Estos testimonios exponen el quiebre del orden interno en las unidades rusas y contradicen la versión oficial de Moscú sobre el trato a su personal. Los hombres, ahora fuera de Rusia, cargan con traumas severos por lo vivido en el frente ucraniano.

Cuatro soldados rusos que lograron escapar de su país han revelado testimonios impactantes sobre los horrores que presenciaron dentro de sus propias unidades militares. Según sus relatos compartidos con la BBC, vieron cómo comandantes ejecutaban a compañeros que se negaban a obedecer órdenes, una práctica que en la jerga militar rusa llaman "reducir a cero". Los cuatro hombres están prófugos y hablaron desde un lugar no revelado fuera de Rusia.

Ilya, de 35 años, era profesor de niños con necesidades especiales en los Urales antes de ser reclutado por la policía en mayo de 2024. Cuenta que vio a un comandante disparar a quemarropa contra cuatro compañeros que habían intentado huir del frente. "Lo veo: solo a dos o tres metros... clic, clac, ¡bang!", relata. "Lo más triste es que los conocía. Recuerdo que uno de ellos gritó: '¡No disparen, haré lo que sea!', pero [el comandante] les apuntó de todos modos". Ilya fue enviado junto con 78 hombres más al frente en Ucrania, y es el único sobreviviente de ese grupo inicial.

Dima, otro de los soldados que habló, trabajaba reparando lavavajillas en Moscú cuando fue detenido en 2022 y obligado a alistarse bajo amenaza de cárcel. Su comandante, Alexei Ksenofontov, fue nombrado "Héroe de Rusia" en 2024, pero familias de soldados muertos en su unidad le enviaron una carta conjunta a Putin pidiendo que investigara las acusaciones de brutalidad. Dima presenció cómo mataban a 20 hombres en una zanja y vio cómo les robaban sus tarjetas bancarias antes de ejecutarlos. "No hay problema en dar por perdido a alguien. Simplemente se inventa un informe", explica sobre cómo los comandantes ocultaban estas muertes.

Las llamadas "tormentas de carne" son operaciones militares en las que oleadas continuas de soldados son lanzados al frente sin descanso, comparables a misiones suicidas. Denis, otro exsoldado, describe la táctica: "Vi cómo [los comandantes] enviaban oleada tras oleada, lanzando hombres como carne contra los ucranianos, para que se quedaran sin munición ni drones". Dima perdió 200 hombres en solo tres días durante una de estas operaciones. El Ministerio de Defensa británico estima que entre 900 y 1.500 soldados rusos mueren o resultan heridos cada día de 2025 en Ucrania.

Quienes se rehúsan a participar en estas misiones enfrentan castigos deshumanizantes. Ilya fue torturado tras negarse: lo ataron a un árbol, le golpearon con una porra y le pusieron una pistola en la cabeza. "No sé cómo decirlo, orinaron sobre mí. El comandante les dijo a todos: 'Tenemos un baño nuevo'. Estuve atado medio día", narra. Tras esto intentó suicidarse. Denis muestra una foto de cuando le arrancaron dos dientes delanteros por negarse a buscar un dron. Otros soldados eran guardados sin comida durante días en pozos donde los humillaban grabando videos para redes sociales.

Dima fue ascendido a oficial contra su voluntad, pero se negó a enviar a sus hombres a "tormentas de carne". Por esa desobediencia fue arrestado por la policía militar y torturado con descargas eléctricas durante 72 días consecutivos. "Solo tortura, todos los días, con rostro impasible. Sin emociones, es una locura", recuerda. El Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus fuerzas "operan con la máxima moderación posible" y que investiga las denuncias, pero ninguno de estos soldados reportó castigos a sus torturadores.

Todos los testimonios describen un sistema donde la brutalidad interna sirve como herramienta de control y donde los comandantes actúan sin temor a consecuencias legales. Los cuatro hombres ahora viven fuera de Rusia pero cargan con traumas severos. Dima dice tener pesadillas recurrentes: "Tengo sueños. Veo un bosque lleno de cadáveres, gente destrozada, con las caras y las bocas blancas y sucias, llenas de sangre". Ilya denuncia que "allí pueden destruir a cualquiera, no importa si eres fuerte o no", aunque afirma amar su país "pero no lo que Putin le ha hecho".

Fuente original: BBC Mundo - Economía

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