Bancos cobran más por deuda nueva, pero protegen la antigua: así funciona la tasa de usura
La tasa de usura ha subido tres meses seguidos, lo que eleva el techo máximo de intereses que pueden cobrar los bancos. La mayoría de entidades mantiene fija la tasa en créditos ya desembolsados y solo la modifica si baja o en nuevos créditos. Algunos pocos bancos como Itaú y Finandina sí suben la tasa en créditos antiguos cuando aumenta la usura, aunque siempre avisan con anticipación.
Si tiene una deuda activa con su banco o un saldo pendiente en la tarjeta de crédito, probablemente le preocupe que le suban los intereses ahora que la usura está rozando el 27 por ciento. La buena noticia es que, en la mayoría de casos, su tasa se mantiene congelada en el nivel que pactó originalmente.
La tasa de usura funciona como un techo legal que el Banco de la República certifica cada mes. Es el límite máximo que cualquier entidad financiera puede cobrar en productos como tarjetas de crédito y préstamos de consumo. Cuando sube, significa que los bancos pueden cobrar más, pero eso no obliga a cambiar las condiciones de deudas que ya existen. Piénselo así: es como un límite de velocidad que sube en una carretera, pero no obliga a acelerar los carros que ya circulan.
Bancolombia, Davivienda, Davibank, Lulo Bank, Nu, Banco Popular, Banco Falabella, Banco W y Banco Agrario tienen una política clara: mantienen los créditos vigentes a tasa fija. Solo ajustan hacia arriba cuando cobra el crédito nuevo o si, por el contrario, la usura baja. En ese último caso, los bancos reducen automáticamente lo que le cobran al cliente para cumplir la ley. "La usura está diseñada para proteger al cliente de forma legal de cobros a tasas excesivas", explicó Davivienda.
Nu Colombia, que es un banco digital, funciona así: calcula las tasas el primer día de cada mes según la usura vigente, pero una vez desembolsa el préstamo, esa tasa es la que cobra durante toda la vida del crédito. Su directora de operaciones, María Fernanda Gutiérrez, aclaró que "Uno de nuestros valores principales es la transparencia con nuestros clientes. Durante todo el proceso, los clientes reciben información y, mes a mes, un extracto que muestra en detalle la compra, la tasa, las cuotas, etc."
Sin embargo, hay excepciones. Itaú y Finandina sí hacen ajustes en créditos antiguos cuando la usura cambia. Itaú sube la tasa tanto en compras nuevas como en las anteriores cuando la usura aumenta. Finandina también ajusta hacia arriba en sus créditos cuando la usura se certifica al alza, aunque aclara que esto no aplica a todos los desembolsos. Ambas entidades avisan a los clientes sobre estas posibles variaciones desde el momento en que solicitan el crédito.
Banco de Occidente tiene un matiz importante: distingue entre tasas fijas y variables. Los créditos en pesos con tasa fija no se mueven. Los de tasa variable sí se ajustan, pero no por la usura, sino por otros indicadores pactados en el contrato. "La tasa de usura funciona como techo, no como parámetro de ajuste", explicó Julián Sinisterra, vicepresidente comercial de personas de la entidad.
Lo fundamental es que, antes de firmar cualquier crédito, pregunte explícitamente a su banco cómo maneja los ajustes de tasa. No todos operan igual, y conocer las reglas desde el inicio le evita sorpresas desagradables en el bolsillo.
Fuente original: La República - Finanzas