ÚltimasNoticias Colombia

Salud y Bienestar

Siete hábitos cotidianos que disparan el riesgo de cáncer de mama en el mundo

Fuente: El Tiempo - Salud
Siete hábitos cotidianos que disparan el riesgo de cáncer de mama en el mundo
Imagen: El Tiempo - Salud Ver articulo original

Un estudio publicado en The Lancet Oncology advierte que los casos de cáncer de mama podrían crecer de 2,3 millones a 3,5 millones anuales para 2050. Los investigadores identificaron siete factores de riesgo modificables: obesidad, azúcar alta en sangre, tabaquismo, exposición al humo ajeno, consumo excesivo de alcohol, sedentarismo y alto consumo de carne roja. La doctora Marie Ng, autora principal, subraya que "con más de una cuarta parte de la carga mundial de cáncer de mama vinculada a factores modificables del estilo de vida, existe un potencial real para cambiar la trayectoria de la próxima generación".

El cáncer de mama sigue siendo una de las principales causas de muerte entre las mujeres a nivel mundial, especialmente en países en desarrollo. Ahora, un estudio reciente publicado en la revista The Lancet Oncology proyecta que esta tendencia empeorará significativamente en los próximos años. Si no se toman medidas, los diagnósticos podrían aumentar de 2,3 millones al año actualmente a 3,5 millones en 2050, mientras que las muertes crecerían un 44 por ciento, llegando a casi 1,4 millones anuales.

Los investigadores analizaron datos entre 1990 y 2023, y proyectaron el comportamiento de la enfermedad hasta 2050 considerando 21 regiones diferentes con distintos niveles de ingresos y riesgos. Los hallazgos revelan que los cambios demográficos y los estilos de vida sedentarios son los principales responsables del aumento de casos. En Estados Unidos, por ejemplo, los diagnósticos ya crecieron un 23,4 por ciento entre 1990 y 2023, alcanzando aproximadamente 259.000 nuevos casos al año, con una tasa de 92,5 casos por cada 100.000 mujeres.

La investigación identificó siete factores de riesgo que pueden modificarse: la obesidad, los altos niveles de azúcar en sangre, el tabaquismo activo, la exposición al humo del cigarrillo de otras personas, el consumo excesivo de alcohol, la falta de actividad física y el alto consumo de carne roja. La mayoría de estos factores actúan aumentando los niveles de estrógeno en el cuerpo o provocando inflamación crónica, ambos vinculados al desarrollo de tumores mamarios. En países de altos ingresos como Estados Unidos y Reino Unido, la obesidad es particularmente preocupante, ya que el exceso de grasa corporal se convierte en una fuente importante de estrógeno, especialmente después de la menopausia cuando el metabolismo se ralentiza.

El tabaco y el alcohol también juegan un papel significativo. Fumar expone el tejido mamario a sustancias cancerígenas que pueden causar mutaciones genéticas, mientras que las bebidas alcohólicas aumentan los niveles de estrógeno y dañan el ADN de las células mamarias. La inactividad física contribuye indirectamente al incrementar el peso corporal, lo que eleva a su vez los niveles de insulina. Aunque la carne roja fue el factor que menos contribuyó al aumento de casos, existe cada vez más evidencia de su relación con el riesgo de esta enfermedad.

Lo preocupante es que los casos nuevos no solo afectan a mujeres mayores. Entre 2004 y 2021, los diagnósticos en mujeres entre 20 y 39 años aumentaron casi un tres por ciento, más del doble que el incremento observado en mujeres de 70 a 79 años. Esto significa que mujeres jóvenes también están desarrollando la enfermedad, probablemente relacionado con cambios en sus hábitos de vida.

Sin embargo, hay un aspecto esperanzador. "Con más de una cuarta parte de la carga mundial de cáncer de mama vinculada a factores modificables del estilo de vida, existe un potencial real para cambiar la trayectoria de la próxima generación", afirmó la doctora Marie Ng, autora principal del estudio. Esto sugiere que muchos casos podrían prevenirse si las mujeres adoptan hábitos más saludables: mantener un peso adecuado, evitar el tabaco y el alcohol, aumentar la actividad física y ajustar la dieta. Para las colombianas, esto también implica aprovechar los servicios de prevención y detección temprana que ofrecen las EPS, fundamentales para mejorar el pronóstico en caso de diagnóstico.

Fuente original: El Tiempo - Salud

Noticias relacionadas