SIC investiga Catedral de Sal de Zipaquirá por obligar a turistas a comprar combos innecesarios

La Superintendencia de Industria y Comercio abrió investigación contra la administradora de la Catedral de Sal por presuntas prácticas anticompetitivas. El problema: obliga a los visitantes a comprar "pasaportes" con servicios incluidos (guía, transporte, museos) sin opción de entrada individual. Datos preliminares muestran que solo el 50% de quienes compran estos combos realmente usan todos los servicios, lo que afecta el bolsillo del turista.
La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) acaba de abrir fuego contra una de las atracciones turísticas más visitadas de Colombia. La entidad responsable de vigilar la competencia leal inició una investigación administrativa contra la empresa que administra la Catedral de Sal de Zipaquirá por lo que considera prácticas comerciales restrictivas que perjudican al visitante.
El cuestionamiento de la SIC apunta a un esquema de ventas que la autoridad califica como "venta atada". En otras palabras: la administración del recinto no permite comprar solamente la entrada. Obliga al turista a adquirir paquetes completos llamados "pasaportes" que incluyen necesariamente visitas guiadas, acceso a internet, viajes en tren dentro del sitio y entradas a dos museos adicionales. Como resultado, quien quiera entrar no tiene opción de elegir qué servicios contratar.
Aquí está el punto que encendió las alarmas regulatorias: de acuerdo con hallazgos preliminares que reportó la SIC, apenas el 50% de quienes compran estos paquetes realmente utiliza todos los servicios incluidos. Esto sugiere que muchos turistas están pagando por cosas que no necesitan ni desean, simplemente para poder acceder al sitio. La investigación sostiene que esta práctica restringe la libertad de elección del consumidor y genera un sobrecosto injustificado.
La acción toma relevancia en un momento en que Colombia consolida su posición como destino turístico. Según datos que maneja la SIC, entre agosto de 2022 y noviembre de 2025 el país recibió 14,8 millones de turistas extranjeros. Lugares como la Catedral de Sal se convirtieron en motores de esta industria, pero también en puntos de fricción si no operan con transparencia.
La empresa tiene todo el derecho a defenderse. Podrá presentar sus argumentos, cuestionar las pruebas y ofrecer explicaciones sobre por qué estructura así su modelo comercial. Si la SIC finalmente confirma la práctica como anticompetitiva, las sanciones por abuso de posición dominante pueden ser considerables. Para una empresa que opera un monopolio de facto en su sector, las reglas de juego son más estrictas.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales