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Semiestabulación: el sistema que gana adeptos en ganaderías colombianas con mejor control nutricional

Fuente: Agronegocios - Finca
Semiestabulación: el sistema que gana adeptos en ganaderías colombianas con mejor control nutricional
Imagen: Agronegocios - Finca Ver articulo original

La semiestabulación combina pastoreo con confinamiento parcial y permite a los ganaderos controlar la alimentación del ganado mediante dietas personalizadas. Este sistema intermedio mejora el bienestar animal y aumenta la productividad, especialmente en animales de alto potencial genético. Aunque es una práctica relatoria nueva en Colombia, experimenta crecimiento gradual en el sector.

En las ganaderías colombianas existe un sistema cada vez más popular que se sitúa en el punto medio entre dos extremos: el pastoreo tradicional donde el animal permanece siempre en el potrero, y la estabulación total donde vive completamente confinado. Esta práctica intermedia se llama semiestabulación, y aunque no es nueva, gana terreno de forma progresiva en el país.

El concepto es relativamente simple. Según Juan Carlos Rojas, consultor en nutrición de rumiantes de BeefSmart Consulting, "La semiestabulación es un sistema en donde el animal no está estabulado por completo, sino que tiene acceso a algún sistema de pastoreo. Tiene unas horas de estabulación y unas horas de estar al aire libre". Durante esos períodos en los potreros, los animales interactúan y se alimentan del forraje disponible, mientras que en el establo reciben la mayor parte de su ración diaria controlada.

Colombia históricamente no había sentido la urgencia de adoptar estos sistemas porque tiene vocación forrajera y ofrece pasto durante gran parte del año, a diferencia de países con estaciones muy marcadas como Canadá o Estados Unidos donde en invierno el ganado debe ser confinado por necesidad. Sin embargo, hace aproximadamente cinco años esta tendencia comenzó a transformarse, impulsada por empresas que llevan años experimentando con estas modalidades.

La ventaja más evidente es el control nutricional. En el pastoreo libre, el ganadero tiene influencia limitada sobre lo que come el animal, ya que la calidad del pasto varía según las lluvias, el crecimiento del forraje o la fertilización. La semiestabulación permite formular dietas mezcladas que garantizan niveles específicos de proteína, energía y otros nutrientes. Rojas explica que "desde un punto de vista nutricional, es muy bueno tener control sobre al menos una parte de la ración". Además, concentrar a los animales en los corrales durante parte del día permite un seguimiento personalizado de cada individuo.

El bienestar animal también sale ganando. Los establos deben proveer sombra, agua y protección contra condiciones climáticas adversas, lo que en zonas de clima cálido representa una mejora significativa en las condiciones de vida del ganado. Sin embargo, existe una realidad económica: el sistema solo tiene sentido financiero cuando se aplica a animales con alto potencial genético, ya sea para producción de leche o ganancia de peso en carne. Como señala Rojas, no tiene justificación económica mantener animales de bajo potencial genético en confinamiento o semiconfinamiento, porque los costos solo se recuperan si el animal responde con mayor producción a las mejores condiciones que se le ofrecen.

Fuente original: Agronegocios - Finca

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