Segunda Marquetalia ordenó asesinato de Uribe Turbay, revela condenado por el crimen

Simeón Pérez Marroquín, uno de los condenados por el magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay, confesó que la orden vino de la Segunda Marquetalia, disidencia de las Farc liderada por Iván Márquez. El crimen ocurrió en junio del año pasado en Bogotá y costó la vida al precandidato presidencial del Centro Democrático dos meses después. Según el testimonio, se ofrecieron 1.600 millones de pesos para ejecutar y encubrir el asesinato.
Un nuevo capítulo en la investigación del asesinato del senador Miguel Uribe Turbay acaba de abrirse. Simeón Pérez Marroquín, alias El Viejo, quien fue condenado a más de 22 años de cárcel por organizar el magnicidio, confesó que quién ordenó el atentado fue la Segunda Marquetalia, la disidencia de las Farc que retomó las armas después del acuerdo de paz de 2016.
El crimen ocurrió el 7 de junio del año pasado cuando Uribe Turbay, precandidato presidencial de 39 años, fue baleado en la cabeza durante un mitin en el barrio bogotano de Modelia. Falleció el 11 de agosto tras dos meses hospitalizado. Ahora el testimonio de Pérez Marroquín confirma lo que la Policía ya sospechaba desde octubre: que detrás de todo estaba la Segunda Marquetalia, el grupo armado comandado por Iván Márquez, quien fue jefe negociador de las Farc durante el proceso de paz.
De acuerdo con la confesión, Pérez Marroquín relató cómo el Zarco Aldinever, miembro de la Segunda Marquetalia, fue quien impartió la orden directa del asesinato. El condenado explicó que la operación se planeó en la frontera: viajó a Cúcuta y a Venezuela donde se reunió con Aldinever. También mencionó a Kendry Téllez Álvarez, alias Yako, un excombatiente de las Farc que retomó las armas y ahora hace parte de la disidencia, como la persona que lo informó sobre quién ordenaba el crimen.
Los números detrás del magnicidio son escalofriantes. Según Pérez Marroquín, se ofrecían 1.000 millones de pesos por ejecutar el asesinato. Además, se dispusieron otros 600 millones de pesos que estaban destinados a "sobornar a la Justicia o, si era el caso, mocharles la cabeza, a fin de que no se conociera toda la verdad". En otras palabras: dinero para asesinar y dinero para ocultar.
El condenado señaló que fue Elder José Arteaga Hernández, alias Chipi, quien coordinó el plan criminal. Chipi hizo seguimientos a Uribe Turbay y entregó el arma utilizada en el disparo a una mujer también implicada en el crimen. Esa arma luego fue modificada para aumentar su lethality.
Hasta ahora nueve personas han sido capturadas por este caso y cuatro han sido condenadas, incluyendo al adolescente que disparó contra el senador. La confesión de Pérez Marroquín añade un peso más a la responsabilidad de la Segunda Marquetalia en uno de los asesinatos políticos más impactantes de los últimos años.
Fuente original: Portafolio - Economía