San Victorino alerta: el comercio local compite contra plataformas digitales que dominan el mercado

Los comerciantes tradicionales de San Victorino reportan caídas de ventas entre 20 y 40 por ciento en el último año, mientras el comercio electrónico en Colombia crece a ritmo acelerado con 684,6 millones de transacciones en 2025. Mediante una campaña pública, advierten que plataformas como Temu y Shein no siempre son más baratas cuando se suman costos de envío, y destacan ventajas del comercio físico como la inmediatez y la garantía directa. El debate también cuestiona las condiciones tributarias desiguales en que operan estas plataformas internacionales.
El corazón comercial de Bogotá está en alerta. Los vendedores de San Victorino han lanzado una campaña visible en las calles del centro con carteles y pancartas que invitan a los bogotanos a repensar sus hábitos de compra. El mensaje es directo: apoyen el comercio local frente al avance de plataformas digitales como Temu y Shein.
Según los cálculos de estos comerciantes, el golpe ha sido severo. Las ventas han caído entre 20 y 40 por ciento en el último año, con especial impacto en categorías como ropa y artículos para el hogar. El fenómeno responde a un cambio real en los patrones de consumo: comprar desde casa, sin desplazarse, sin ver multitudes. Es cómodo y parece económico. Pero los vendedores cuestionan esa última premisa.
"Hay productos que parecen más baratos, pero cuando se suman costos de envío y tiempos de espera, el precio final puede ser igual o incluso más alto", explicaron los comerciantes a El Espectador. Como parte de su respuesta, exhibieron comparativos reales de precios y tiempos de entrega entre lo que ofrecen en la calle y lo que encuentran en línea.
Los números nacionales pintan un panorama que explica la angustia en San Victorino. El comercio electrónico en Colombia creció 19,9 por ciento en 2025 respecto al año anterior, alcanzando 684,6 millones de transacciones, la cifra más alta desde que se llevan registros en 2019. Solo en el primer trimestre de 2025, las ventas en línea sumaron 27,3 billones de pesos, con un incremento de 16,4 por ciento frente al mismo período de 2024. Los hábitos de consumo se están trasladando masivamente hacia lo digital.
El comercio tradicional no está desarmado. Ofrece ventajas que la pantalla no puede replicar: ver el producto antes de pagar, llevárselo inmediatamente sin esperar semanas, cambios y garantías gestionados cara a cara. Pero estas fortalezas no son suficientes contra un flujo de dinero que prefiere la comodidad.
Detrás de la competencia hay un debate más profundo sobre equidad. En Colombia comienza a cuestionarse bajo qué condiciones operan las plataformas internacionales. ¿Pagan los mismos impuestos? ¿Enfrentan los mismos costos de importación que un comerciante local? Las respuestas sugerirían que no siempre es así, lo que genera llamados por reglas más justas en el juego.
San Victorino se ha convertido en el escenario donde chocan dos modelos de negocio: lo analógico que generó empleos durante décadas y lo digital que promete eficiencia. Por ahora, el digital está ganando terreno.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales