Rusia pierde terreno en abril: primer retroceso territorial desde la incursión ucraniana en Kursk

El Instituto para el Estudio de la Guerra documentó que las fuerzas rusas perdieron control sobre 116 kilómetros cuadrados durante abril, marcando la primera pérdida territorial neta desde que Ucrania incursionó en la región rusa de Kursk en 2024. Este retroceso refleja una desaceleración continua en todo el frente de combate. Medios internacionales también han reportado casos de africanos y rusos engañados para ser reclutados en el ejército del Kremlin.
Un punto de quiebre en la guerra de Ucrania. Después de meses avanzando, las fuerzas rusas experimentaron en abril su primer retroceso territorial desde que los ucranianos lanzaron su sorpresiva incursión en la región rusa de Kursk a mediados de 2024. Según documentó el Instituto para el Estudio de la Guerra, Moscú perdió el control de 116 kilómetros cuadrados durante ese mes, un dato que el diario Kiev Post destacó como un cambio significativo en la dinámica del conflicto.
Este retroceso no es un hecho aislado. Refleja una tendencia más amplia de desaceleración que se observa en todo el frente, donde la ventaja rusa parece estarse erosionando después de meses de ofensivas sostenidas. Aunque Rusia sigue siendo una potencia militar con capacidades de fuego superiores, la capacidad de mantener el ritmo de conquista se está reduciendo, posiblemente por agotamiento de tropas, problemas logísticos o una defensa ucraniana más efectiva.
Mientras el mapa militar se redefine, otra realidad de la guerra emerge desde los reportes de medios como The New York Times y Al Jazeera. Estos han sacado a la luz historias de africanos y rusos que fueron engañados y reclutados a la fuerza para servir en el ejército del Kremlin. Se trata de civiles que creyeron estar aceptando trabajos civiles o contratos privados, solo para encontrarse en trincheras ucranianas. Estas prácticas de reclutamiento coercitivo ilustran las dificultades que enfrenta Rusia para mantener sus fuerzas armadas en una guerra de desgaste prolongado.
Fuente original: France 24 - Europa



