Europa y Canadá se unen en cumbre de seguridad mientras Trump genera incertidumbre transatlántica

Líderes europeos y el primer ministro canadiense Mark Carney se reúnen en Armenia para debatir seguridad ante la creciente tensión con Estados Unidos bajo Donald Trump. La guerra en Irán, el conflicto en Ucrania y la amenaza estadounidense de retirar tropas de Alemania dominan la agenda. La presencia de Canadá marca un giro estratégico: los países occidentales buscan fortalecer sus lazos más allá de Washington en un contexto de incertidumbre geopolítica.
En Ereván, Armenia, se reúnen este lunes líderes de toda Europa junto con el primer ministro canadiense Mark Carney para una cumbre de la Comunidad Política Europea que refleja la creciente inquietud por la dirección que toma la política estadounidense bajo el mandato de Donald Trump. El encuentro en la capital armenia se celebra en medio de un entorno geopolítico convulso: la guerra de Irán tras los ataques de Estados Unidos e Israel, el conflicto en Ucrania que entra en su quinto año, y tensiones crecientes en las relaciones transatlánticas que han dejado a los europeos preguntándose por el compromiso norteamericano con su seguridad colectiva.
Las grietas en la alianza occidental se hicieron evidentes recientemente cuando Trump anunció la retirada de 5.000 soldados estadounidenses de Alemania tras una disputa con el canciller Friedrich Merz sobre cómo Washington ha manejado la situación con Irán. Esta decisión ha profundizado las dudas sobre si Estados Unidos seguirá siendo el garante de la defensa europea como lo ha sido durante décadas. "Líderes de todo el continente, con Canadá como invitado, debatirán cómo cooperar para reforzar la seguridad y la resiliencia colectiva", escribió en redes sociales Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, a su llegada a Armenia. Entre los asistentes están Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, y Mark Rutte, secretario general de la OTAN, mientras que Emmanuel Macron representa a Francia.
Lo más significativo es la presencia de Canadá como primer país no europeo invitado a este tipo de cumbre, un cambio que ilustra cómo los aliados occidentales están buscando fortalecer sus vínculos más allá de la órbita estadounidense. Carney se ha posicionado como una figura emblemática de resistencia frente a los aranceles de Trump, instando a las potencias medias a unirse ante lo que describe como un "desvanecimiento" del orden internacional basado en normas. Canadá incluso se ha convertido en el primer país no europeo en sumarse al plan de financiación de defensa de la Unión Europea, una señal clara de esta nueva orientación estratégica.
Los analistas notan que la Comunidad Política Europea, creada por iniciativa francesa en 2022 como respuesta a la invasión de Ucrania, está transformándose. "El CPE se percibió inicialmente como un club anti-Putin. Con la invitación a Canadá, esta iniciativa está adquiriendo ahora un sesgo anti-Trump", explicó Sébastien Maillard, asesor del Instituto Jacques Delors. Un funcionario de la UE comentó que se espera que la reunión sea "una oportunidad para subrayar que la seguridad de Europa es un desafío de 360 grados".
Armenia, por su parte, alberga esta cumbre en un momento crucial para su reposicionamiento geopolítico. El país busca una estrategia de "diversificación" bajo el primer ministro Nikol Pashinian, estableciendo vínculos tanto con Rusia como con Occidente, mientras se aleja cautelosamente de Moscú tras años de alianza. En abril, la UE estableció una misión para ayudar a Armenia a enfrentar la injerencia extranjera, ante sospechas de que Rusia ejecuta una campaña de desinformación de cara a elecciones en junio. Aunque Vladímir Putin se ha declarado "totalmente tranquilo" ante las aperturas de Armenia hacia Europa, ha advertido que no es posible pertenecer simultáneamente a la UE y a la Unión Económica Euroasiática liderada por Rusia.
Fuente original: France 24 - Europa



