Rusia arrecia bombardeos contra Kiev y Dnipro: 23 muertos y miles sin electricidad

Rusia lanzó una ofensiva masiva contra ciudades ucranianas en la madrugada del 2 de junio, dejando al menos 23 personas muertas, más de cien heridas y decenas de miles sin electricidad. Un misil derribó completamente un edificio residencial en Dnipro donde murieron 16 personas. El presidente Zelenski advirtió sobre posibles nuevos ataques y reiteró su urgente solicitud de sistemas Patriot a Washington, asegurando que las defensas actuales no alcanzan a interceptar todos los misiles rusos.
La madrugada del martes 2 de junio, Rusia lanzó una nueva andanada contra Ucrania combinando cientos de drones con decenas de misiles. Los ataques se concentraron en Kiev y Dnipro, dejando un saldo de al menos 23 muertos, más de cien heridos y un panorama desolador en ambas ciudades. Fue el tercer bombardeo de magnitud contra la capital ucraniana en menos de un mes, en un conflicto que ya ha dejado decenas de miles de víctimas desde 2022.
La ciudad de Dnipro sufrió uno de los impactos más devastadores. Un misil ruso causó el derrumbe total de un edificio residencial donde fallecieron 16 personas, entre ellas dos niños pequeños. En Kiev, el ataque dejó siete muertos y dejó sin electricidad a 140.000 hogares. Más de 40.000 personas buscaron refugio en el metro de la capital, la cifra más alta registrada en años recientes. Las imágenes mostraban grandes explosiones y columnas de humo sobre los rascacielos mientras al menos nueve edificios altos, una guardería, una clínica y oficinas resultaban dañadas. Una residente sobreviviente, Olha Mudra, describió la escena con sus propias palabras: "No podíamos entender qué estaba pasando, ¿una especie de apocalipsis?".
Lo inusual de este ataque fue la cantidad y tipo de armamento empleado. La Fuerza Aérea ucraniana reportó que Rusia utilizó 33 misiles balísticos de difícil defensa y ocho misiles hipersónicos Zircon, lo que representa la mayor cantidad de estos últimos empleados simultáneamente durante toda la guerra. Según Moscú, el Zircon viaja a nueve veces la velocidad del sonido con alcance de mil kilómetros. Aunque la defensa antiaérea ucraniana logró derribar o neutralizar 40 misiles y 602 drones, ninguno de los Zircon fue interceptado, lo que subraya la vulnerabilidad actual de las defensas ucranianas.
El presidente Volodímir Zelenski advirtió que Rusia podría repetir el ataque durante la noche siguiente. "Según nuestra información de inteligencia, esta noche podría producirse otro ataque a gran escala", señaló en su mensaje de video nocturno. Zelenski fue contundente al diagnosticar el problema: "Lamentablemente, el nivel actual de suministros para nuestra defensa aérea no nos permite interceptar una parte significativa de los misiles". Por ello, reiteró de manera urgente su solicitud a Washington de sistemas Patriot adicionales. Ya había enviado una carta directa al presidente Donald Trump y al Congreso estadounidense hace días, pero hasta el lunes no había recibido respuesta.
El Kremlin justificó los ataques acusando a Ucrania de "actos de terror inhumanos" contra civiles, diciendo que la guerra ha entrado en "un nuevo paradigma". Rusia afirmó haber lanzado el bombardeo contra 10 plantas de producción militar en Kiev con armas de largo alcance y alta precisión. Por su parte, Andrii Sybiha, ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, instó a los aliados a imponer sanciones más severas a Moscú: "Moscú está perdiendo en el campo de batalla. Ningún número de misiles puede cambiar esto. Lo que sí podemos cambiar es la capacidad de Rusia para continuar con el terror".
El ataque sucede mientras las conversaciones mediadas por Estados Unidos sobre la guerra se han estancado, con Washington enfocado ahora en Irán. Aunque los avances rusos en el terreno se han ralentizado este año, Moscú mantiene el control de aproximadamente una quinta parte del territorio ucraniano. Mientras tanto, Kiev ha intensificado sus propios ataques contra refinerías de petróleo rusas, como la de Ilsky en la región de Krasnodar, que se incendió durante un ataque con drones confirmado por el Ejército ucraniano. La ONU, representada por su secretario general António Guterres, condenó los ataques rusos y reiteró su llamado a una "desescalada inmediata" que conduzca a un alto el fuego total e incondicional.
Fuente original: France 24 - Europa



