Rusia amenaza nuevos bombardeos a Kiev y pide evacuar diplomáticos mientras EE.UU. se ofrece para mediar

Moscú intensifica la presión sobre Ucrania advirtiendo ataques masivos contra centros de decisión en Kiev e instando a ciudadanos y diplomáticos extranjeros a abandonar la ciudad. Las embajadas occidentales rechazan las amenazas y se niegan a evacuar. Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio aseguró que Washington está preparado para mediar en el conflicto si surge la oportunidad, aunque reconoce que no hay negociaciones activas en curso.
El Ministerio de Exteriores ruso reiteró el lunes su amenaza de lanzar nuevos ataques contra Kiev, específicamente contra instalaciones militares-industriales, centros de mando y centros de toma de decisiones. La advertencia va acompañada de un llamado urgente para que ciudadanos extranjeros, diplomáticos y personal de organizaciones internacionales abandonen la ciudad. El comunicado oficial de Moscú afirma que estas acciones son represalias ordenadas por Vladimir Putin tras acusaciones rusas de que Ucrania atacó una escuela vocacional en Lugansk, región ocupada por Rusia, dejando decenas de muertos.
Durante el fin de semana, Rusia ya había lanzado decenas de drones y misiles contra territorio ucraniano, causando cuatro muertes, heridas a varias decenas de personas y daños considerables en la capital. Entre los armamentos utilizados, Moscú afirmó haber empleado misiles hipersónicos Oreshnik, capaces de viajar a diez veces la velocidad del sonido y portar ojivas nucleares. El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, hizo esta advertencia directamente a su homólogo estadounidense, Marco Rubio, durante una llamada telefónica el lunes, pidiéndole que transmitiera el mensaje al presidente Donald Trump.
Las amenazas rusas no parecen tener efecto disuasivo en Occidente. Francia rechazó categóricamente las advertencias, con un portavoz del ministerio de Exteriores francés afirmando: "Estamos acostumbrados a las amenazas de Putin. Está fuera de discusión evacuar". La Unión Europea también se mantuvo firme, con su embajador en Kiev escribiendo en Facebook: "No nos vamos a ninguna parte". Ucrania, por su parte, desestimó las amenazas como simple "retórica" de Moscú. El ministro ucraniano de Exteriores, Andriy Sybiga, instó a los socios internacionales a no ceder ante lo que llamó "chantaje ruso".
Pese al escalamiento de violencia, Washington mantiene su disponibilidad para mediar en el conflicto. Marco Rubio declaró este martes desde un vuelo hacia la India que Estados Unidos seguía "preparado para desempeñar un papel constructivo y útil si se presenta esa oportunidad", aunque reconoció que actualmente no hay negociaciones activas en curso. El secretario de Estado enfatizó la necesidad de terminar la guerra, señalando que "ya ha durado más que la Segunda Guerra Mundial".
Mientras tanto, las defensas aéreas rusas reportaron haber derribado 59 drones ucranianos durante la noche del lunes al martes en cinco regiones rusas y la península de Crimea. Este número es significativamente menor al del día anterior, cuando Rusia afirmó haber neutralizado cerca de 180 drones, un ataque que dejó al menos dos civiles muertos según autoridades locales. El conflicto, que escaló en febrero de 2022, continúa siendo el más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Fuente original: France 24 - Europa



