Reino Unido captura petrolero ruso en el canal de la Mancha en histórica operación contra sanciones

Fuerzas británicas abordaron el petrolero Smyrtos durante una operación de seis horas en el canal de la Mancha, considerado parte de la flota fantasma rusa que elude embargos occidentales. El ministerio de Defensa enfatizó que el operativo busca cortarle recursos financieros a la guerra en Ucrania. Esta es la primera acción de este tipo liderada directamente por Londres y ocurre mientras varios países europeos intensifican acciones similares.
En una operación que marca un nuevo escalón en la persecución de los activos rusos, fuerzas británicas capturaron el domingo pasado el petrolero Smyrtos en el canal de la Mancha. El abordaje, que duró seis horas durante la madrugada y contó con helicópteros Chinook, la fragata HMS Sutherland y agentes especialmente entrenados, representa la primera incursión de este tipo liderada completamente por Reino Unido. Comandos de los Royal Marines junto con la Agencia Nacional contra el Crimen ejecutaron la operación en coordinación con las autoridades francesas.
El buque estaba incluido en las listas de sanciones británicas por ser sospechoso de pertenecer a la llamada flota fantasma rusa. Se trata de una red de petroleros viejos con estructuras de propiedad confusa que Rusia utiliza para vender petróleo y eludir los embargos internacionales impuestos desde la invasión de Ucrania en 2022. Estos barcos tienen prohibido acceder a puertos y servicios británicos, pero algunos logran circular intentando pasar desapercibidos. El Smyrtos será trasladado a una zona de fondeo frente a la costa sur de Inglaterra donde permanecerá bajo vigilancia.
El ministro de Defensa Dan Jarvis explicó que "Rusia depende de su flota fantasma para financiar su conflicto en Ucrania y nuestra interdicción supone un golpe a la guerra ilegal de Putin". Agregó que la operación se realizó en estrecha coordinación con Francia y que perturbar estas operaciones reduce directamente los recursos económicos que sostienen la invasión rusa. El primer ministro Keir Starmer calificó la acción como "otro golpe a Rusia" y advirtió a quienes financian la guerra que "no pueden esconderse".
Desde Ucrania celebraron el operativo. El ministro de Exteriores ucraniano Andriy Sybiga escribió en redes sociales que "la flota fantasma de Rusia es una herramienta de guerra. Cada buque de este tipo que se detiene significa menos dinero para la maquinaria bélica rusa...Cortar estos ingresos ayuda a reducir la capacidad de Rusia para financiar ataques con misiles y drones contra ciudades ucranianas".
La captura del Smyrtos no es un hecho aislado. En marzo, el Gobierno británico anunció que sus fuerzas podrían abordar e incautar estos buques en aguas bajo su jurisdicción. Francia, Bélgica, Finlandia y otros países europeos han realizado operativos similares recientemente. Ahora Londres también señala que sospecha que algunos de estos barcos han dañado cables submarinos en el mar Báltico, infraestructura crítica para las comunicaciones globales.
El contexto es más amplio. Desde 2023 hay múltiples incidentes en el mar Báltico donde cables de telecomunicaciones y líneas eléctricas han sufrido daños. Europa advierte que Rusia intensificó lo que llama su "guerra híbrida" en la región, ahora completamente rodeada por miembros de la OTAN excepto por territorio ruso. El Gobierno británico propone nueva legislación para proteger sus 64 cables submarinos de telecomunicaciones que la conectan con el mundo. En ese contexto, el exministro de Defensa John Healey reportó en abril que las Fuerzas Armadas británicas habían rastreado y disuadido a tres submarinos rusos durante una supuesta operación encubierta de un mes en el Atlántico Norte cercano a infraestructura vital como cables y oleoductos.
Fuente original: France 24 - Europa



