Red de falsas agencias de viajes estafó a más de 1.000 personas en Medellín con membresías turísticas
La Fiscalía judicializó a dos hombres acusados de liderar una organización que defraudó a más de 1.000 personas usando empresas fachada de viajes. El esquema se dirigía especialmente a adultos mayores, personas con limitaciones cognitivas y ciudadanos vulnerables. Mediante engaños, accedían a documentos y tarjetas bancarias de las víctimas para robar más de 14 mil millones de pesos.
Una red delictiva operaba en Medellín con un método que parecía de turismo pero era puro engaño. Rutina y confianza. Así ganaban a sus víctimas. La Fiscalía acaba de judicializar a Ruthber Jhonaido P.G y Jorman Andrés S.P, señalados como integrantes de esta organización que logró estafar a más de 1.000 personas ofreciendo falsas membresías turísticas y agencias de viajes ficticias.
El modus operandi era calculado. Primero atraían a la gente con promesas de bonos, descuentos exclusivos y paquetes turísticos que sonaban irresistibles. Cuando las víctimas llegaban a las oficinas que funcionaban como falsas agencias, les pedían que entregaran documentos de identidad, tarjetas bancarias y teléfonos celulares. La excusa era simple: verificar los beneficios ofrecidos. Mientras la persona esperaba confiada en las instalaciones, otros miembros de la red accedían a los dispositivos, abrían productos financieros a nombre de las víctimas y transferían dinero a cuentas que ellos controlaban. De esa forma extrajeron más de 14 mil millones de pesos.
Lo que más preocupa es a quiénes apuntaban. Los investigadores determinaron que la organización se enfocaba deliberadamente en adultos mayores, personas con limitaciones visuales o cognitivas y ciudadanos en situación de vulnerabilidad. Fueron elegidos porque el engaño les resultaba más fácil. Eso dice mucho del cinismo de esta operación.
Durante los allanamientos realizados en Medellín, La Ceja y Manizales, el Cuerpo Técnico de Investigación incautó computadores, discos duros, teléfonos celulares y bases de datos que funcionarán como prueba en el proceso. La Fiscalía imputó a los dos procesados por concierto para delinquir agravado, estafa agravada en modalidad de masa, acceso abusivo a sistemas informáticos y violación de datos personales. Ninguno de ellos aceptó los cargos.
Ruthber Jhonaido, señalado como el cabecilla, está en prisión. Jorman Andrés quedó con detención domiciliaria, pero la Fiscalía ya apeló esa decisión para que también ingrese a un centro carcelario mientras avanza el juicio. Este caso es un recordatorio de lo importante que es desconfiar de ofertas turísticas demasiado buenas que llegan por sorpresa, especialmente si piden que entregues documentos personales o dinero sin verificación previa.
Fuente original: Hora 13 Noticias


