Project Maven: la IA del Pentágono que acelera decisiones militares contra Irán

El Pentágono usa Project Maven, un sistema de inteligencia artificial, para procesar imágenes de drones y tomar decisiones militares a velocidad nunca vista. El programa, que comenzó en 2017, ha evolucionado hasta convertirse en un "cerebro digital" que reduce el tiempo entre detectar un objetivo y atacarlo. Su funcionamiento ha generado conflictos éticos en Silicon Valley, incluyendo la salida de Google y un cambio de proveedor a Palantir.
Imagina que tienes miles de fotos aéreas llegando cada segundo y necesitas encontrar objetivos específicos en cuestión de minutos. Así era el problema que enfrentaba el Ejército estadounidense hace años. Los analistas militares estaban saturados, revisando imagen tras imagen manualmente mientras la información valiosa desaparecía. En 2017, el Pentágono lanzó Project Maven como una solución: un programa de inteligencia artificial diseñado para procesar automáticamente ese torrente de datos de drones.
Siete años después, Maven se ha transformado en algo mucho más ambicioso: un sistema integral de combate que funciona como el cerebro central de operaciones militares. Según explicó Aalok Mehta, director del Wadhwani AI Center, Maven es "una superposición" que combina información de sensores, imágenes satelitales y datos de fuerzas amigas y enemigas para generar "un cuadro instantáneo del teatro de operaciones". Básicamente, analiza imágenes satelitales a alta velocidad, identifica amenazas y recomienda opciones de ataque en tiempo real. Un funcionario del Pentágono describió el proceso como algo que transforma "como por arte de magia" una amenaza detectada en un plan de acción listo para ejecutar.
Lo que aceleró esta capacidad fue la llegada de la inteligencia artificial generativa hace poco más de tres años. Ahora los comandantes pueden interactuar con Maven usando lenguaje natural, sin necesidad de ser técnicos. El sistema usa el modelo Claude de Anthropic para facilitar estas conversaciones, aunque esa alianza podría terminar pronto. Anthropic rechazó que su IA se usara para ataques completamente automatizados o para vigilar ciudadanos estadounidenses, y el Pentágono la sancionó por eso.
Esta es la parte donde la historia se vuelve complicada. En 2018, más de tres mil empleados de Google firmaron una carta abierta en contra del contrato con Maven, considerándolo una línea roja ética. Varios ingenieros renunciaron. Google rechazó renovar el contrato y publicó una política que excluía participación en sistemas de armamento. Sin embargo, hace poco Google eliminó esas restricciones y anunció que se involucrará más en contratos militares. Ahora Google, OpenAI y la empresa xAI de Elon Musk compiten para reemplazar a Claude en Maven.
La empresa que ocupó el vacío dejado por Google fue Palantir, fundada parcialmente con fondos vinculados a la CIA. Desde 2024, Palantir es el principal proveedor de Maven y su tecnología es el corazón operativo del programa. Su director ejecutivo, Alex Karp, argumenta que el mundo está dividido entre quienes poseen esta tecnología y quienes no. Según él, un sistema que reduce la "cadena de ataque" a apenas segundos puede volver obsoleto a cualquier adversario.
El Pentágono y Palantir no ofrecen detalles públicos sobre cómo ha funcionado Maven contra Irán, pero los números hablan. Durante las primeras 24 horas de lo que llamaron Operación Furia Épica, que comenzó el 28 de febrero, las fuerzas estadounidenses alcanzaron más de mil objetivos. Aunque el ritmo de operaciones sugiere que Maven ha acelerado significativamente la toma de decisiones, también está bajo investigación por un ataque a una escuela ubicada en un edificio militar antiguo que resultó en muertes civiles.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología


