Primer fraude penal con IA: músico estadounidense desapareció 8 millones en regalías de Spotify y Apple

Michael Smith, un músico de Carolina del Norte, se declaró culpable de usar inteligencia artificial para generar cientos de miles de canciones falsas y reproducirlas automáticamente en plataformas como Spotify, Apple Music y YouTube, robando más de 8 millones de dólares en regalías que debían ir a artistas legítimos. Su esquema utilizaba 1.040 cuentas bot que realizaban 661 mil escuchas diarias durante siete años, usando VPN para disfrazar el origen de las reproducciones. Este es el primer caso penal en Estados Unidos por fraude musical vinculado con IA, aunque la industria detecta decenas de miles de canciones artificiales y falsas cada año.
Un hombre de Carolina del Norte acaba de ser el protagonista del primer caso penal en Estados Unidos por estafa musical usando inteligencia artificial. Michael Smith se declaró culpable de conspiración para cometer fraude electrónico después de desaparecer más de 8 millones de dólares en regalías de plataformas como Spotify, Apple Music, Amazon Music y YouTube Music. El esquema que armó es un buen ejemplo de cómo la tecnología puede convertirse en una herramienta para robar cuando se usa sin ética.
Smith entendió algo fundamental: en el streaming, el dinero que recibe cada artista depende del porcentaje de reproducciones que acumula. Así que en 2017 comenzó modestamente con sus propias canciones, pero rápidamente vio que no generaban suficientes escuchas. Entonces hizo un acuerdo con alguien que dirigía una empresa de música generada automáticamente por software. Aunque los documentos judiciales no revelaron el nombre completo, reportes periodísticos indicaron que involucró a Alex Mitchell, fundador de Boomy, una aplicación de creación musical con IA. Mitchell negó saber de las intenciones fraudulentas de Smith. Smith comenzó a inundar las plataformas con cientos de miles de canciones creadas por algoritmos, pagando 2 mil dólares mensuales o el 15% de los ingresos, lo que fuera mayor.
El mecanismo de fraude fue sofisticado. Smith operaba una red de 1.040 cuentas bot (programas automáticos que simulan ser usuarios reales) que reproducían sus canciones constantemente. Cada cuenta hacía aproximadamente 636 reproducciones diarias, lo que sumaba alrededor de 661 mil escuchas falsas por día. Eso generaba cerca de 1,2 millones de dólares al año, según información de Rolling Stone. Para evitar que los algoritmos de detección lo descubrieran, Smith usaba una VPN para disfrazar el origen de las reproducciones y hacerlas parecer que venían de diferentes partes del mundo. También distribuyó las escuchas entre miles de canciones en lugar de concentrarlas en pocas, evitando así los picos estadísticos que hubieran levantado alarmas. El sistema funcionó sin interrupciones durante siete años, 24 horas al día.
El problema real es que Smith no solo robó dinero, sino que le quitó regalías a músicos reales. En el streaming, el fondo de regalías es fijo y se divide entre todos los artistas según su porcentaje de reproducciones. Si Smith inflaba artificialmente sus números, estaba reduciendo directamente lo que ganaban compositores legítimos. Como lo expresó Jay Clayton, fiscal federal de Manhattan: "Las canciones y los oyentes eran falsos, pero el dinero robado era completamente real, millones en regalías que debían llegar a artistas y titulares de derechos legítimos".
El fraude empezó a colapsar en 2023 cuando la plataforma Mechanical Licensing Collective, encargada de distribuir regalías digitales, detectó patrones anómalos en los datos de escucha. Cuando alertaron al Departamento de Justicia, el sistema de Smith se vino abajo. Smith fue arrestado en 2024, aceptó devolver 8.091.843 dólares y enfrenta hasta cinco años de prisión. Su sentencia está programada para el 29 de julio, bajo supervisión del juez John G. Koeltl.
Lo preocupante es que este no es un caso aislado. La industria musical lleva años peleando contra esta ola de fraudes. Spotify eliminó decenas de miles de canciones de IA de Boomy en 2023 por patrones sospechosos de reproducción automática. Deezer reportó que a principios de 2024 recibía más de 60 mil canciones generadas completamente por IA cada día. Incluso hay casos donde grupos criminales suben canciones bajo nombres de artistas fallecidos para aprovechar su fama. Globalmente, un tribunal en París ya dictaminó que el fraude por streaming es ilegal y ordenó bloquear sitios que lo facilitan. Las estimaciones indican que las plataformas eliminan millones de pistas cada año. En el último conteo, una de las principales aplicaciones removió 75 millones de archivos que violaban sus normas de autenticidad. El desafío para la industria es claro: la IA hace que crear música sea más fácil que nunca, pero también más fácil robar.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología


