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Plantas medicinales en riesgo: la demanda global crece pero la oferta se agota

Fuente: El Tiempo - Vida
Plantas medicinales en riesgo: la demanda global crece pero la oferta se agota
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El Día Mundial de la Vida Silvestre, conmemorado el 3 de marzo, pone el foco en las plantas medicinales y aromáticas que millones de personas usan para tratar enfermedades. Sin embargo, más de 1.500 especies están en peligro de extinción por sobreexplotación y comercio ilegal. En países en desarrollo, entre el 70 y 95 por ciento de la población depende de la medicina tradicional para su salud, y el mercado global de estas hierbas crecerá exponencialmente en los próximos años.

Las plantas medicinales vuelven a ocupar un lugar central en la conversación global sobre salud y sostenibilidad. La conmemoración del Día Mundial de la Vida Silvestre, que se celebra cada 3 de marzo bajo el impulso de Naciones Unidas y CITES, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas, destaca este año precisamente la importancia de estas plantas para la conservación de la salud, el patrimonio natural y los medios de subsistencia de millones de personas.

El interés renovado por estas especies tiene raíces profundas. En muchos lugares del mundo, especialmente en naciones en desarrollo, la medicina tradicional sigue siendo la principal opción de atención sanitaria. De acuerdo con CITES, entre el 70 y el 95 por ciento de la población en estos países depende de estas plantas para cuidar su salud. A nivel global, una de cada cinco personas las utiliza como fuente principal de alimentación e ingresos. Además de su valor médico, estas plantas siguen siendo fundamentales para la industria farmacéutica mundial, y también alimentan los sectores de cosmética, alimentos y artículos de lujo.

Pero hay un problema grave: aproximadamente 1.500 especies, más del 20 por ciento de las que se comercializan globalmente con fines medicinales y aromáticos, están en peligro de extinción. La sobreexplotación, la pérdida de hábitats naturales, el cambio climático y el comercio no regulado o ilegal son los principales culpables de esta crisis. Especies como el áloe feroz, ampliamente usado como cicatrizante, y la madera de agar, empleada en perfumería y cosmética, se encuentran entre las más amenazadas.

El mercado sigue creciendo aceleradamente, lo que paradójicamente agrava la situación. La consultora Data Bridge Market Research estima que el mercado global de hierbas medicinales crecerá a un ritmo del 11,16 por ciento anual hasta 2032, alcanzando los 447 mil millones de dólares. Este crecimiento económico está generando una "especulación brutal", según advierte Esperanza Nieto, propietaria del herbolario La Fuente, el más antiguo de Madrid fundado en 1856. Ella ha documentado cómo plantas como la manzanilla, la más solicitada en su establecimiento, están desapareciendo de España. "La manzanilla se nos está yendo de España. Al ver que subían los precios, alguien ha arrasado con los campos y las plantaciones se están sacando fuera", explicó Nieto.

Los cambios en el territorio también afectan. Nieto señaló que históricamente "la gente iba a los campos a recoger las plantas", pero ahora eso es imposible: "no solo está prohibido, es que los campos comunales no existen, están privatizados". Esta realidad refleja una tensión más amplia entre la demanda creciente y la disponibilidad decreciente de plantas medicinales en su estado natural.

CITES ha subrayado la necesidad de que los ingresos generados por el comercio global de estas plantas se distribuyan equitativamente, beneficiando a las comunidades locales donde se cultivan y recolectan. La herbolaria también enfatiza una idea antigua pero vigente: que las plantas culinarias y medicinales son en realidad lo mismo. "Las especias utilizadas en la cocina son curativas todas", señala, recordando que "todo esto empezó con la idea de que tu alimento sea también tu curación". Para su consumo, Nieto recomienda las infusiones, ya que es muy difícil intoxicarse por esta vía y el cuerpo mismo avisa cuando se está exagerando con la cantidad.

Fuente original: El Tiempo - Vida

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