Petro cuestiona por qué Colombia compró un avión militar de 43 años tras tragedia en Putumayo

El presidente Gustavo Petro criticó duramente la compra de la aeronave que se accidentó en Putumayo dejando 69 muertos, señalando que tenía 43 años de antigüedad. El mandatario explicó que las máquinas viejas generan costos de mantenimiento más altos que aviones nuevos, lo que no tiene sentido económico. Aprovechó para cuestionar al Congreso por no aprobar la ley de financiamiento que permitiría modernizar las Fuerzas Armadas.
Durante el Consejo de Ministros de este martes, el presidente Gustavo Petro no se guardó críticas sobre el accidente aéreo ocurrido en Puerto Leguízamo, Putumayo, donde murieron 69 militares. Su enfoque no fue solo la tragedia en sí, sino el origen del problema: una nave que llevaba décadas volando. "¿Por qué nos regalaron un avión con 43 años de antigüedad? (...) ¿Por qué nos regalan chatarra?", cuestionó directamente.
Lo que el presidente explicó después tiene sentido desde el punto de vista del bolsillo público. Un avión viejo no es solo un riesgo de seguridad; es también un agujero financiero. Cada año que pasa, mantener una máquina antigua cuesta más dinero que el que costó comprarla nueva. En este caso, la aeronave era un transporte de tropas, un avión que vuela constantemente, no una bombardero que se usa ocasionalmente. Eso significa desgaste acelerado y reparaciones constantes. "Entre más vieja la máquina, más mantenimiento costoso necesita. Nos sale más costoso que el avión nuevo", argumentó Petro.
El mandatario aprovechó la ocasión para dirigir otro dardo al Congreso de la República. Señaló que la ley de financiamiento que aún no aprueban el legislativo serviría precisamente para mejorar las capacidades de defensa del país. Es decir, para modernizar la flota y evitar futuras tragedias.
Petro también usó el momento para defenderse de críticas sobre el impuesto al patrimonio que impulsa su gobierno. Comparó su medida con un gravamen similar que existió durante la administración de Álvaro Uribe. "Yo me pregunto, si esta vez son menos las empresas que tienen que pagar, ahora hablan de que no se tiene que pagar y es un desastre. Pero cuando eran más, todos dijeron que sí se podía", cuestionó.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, aclaró la diferencia entre ambas medidas: durante Uribe se cobraba el impuesto sobre bases de 3.000 millones de pesos, mientras que el actual gobierno lo aplica a partir de los 10.000 millones. Esto significa que solo las empresas con mayor capital deben pagar este gravamen en la administración Petro.
Fuente original: Portafolio - Economía