Petro cierra mandato con viaje a Roma: ¿audiencia oficial o gestión de posgobierno?
El presidente Gustavo Petro viajó a Roma para una audiencia con el Papa Francisco a un mes de terminar su mandato. Según la Presidencia, fue un encuentro oficial donde se discutieron temas de reforma agraria, seguridad y cambio climático en una reunión de 20 minutos. El columnista José Félix Lafaurie cuestiona el propósito real del viaje y contrasta la agenda internacional del presidente con escándalos de corrupción que habrían estallado dentro del país durante su administración.
A falta de poco más de un mes para dejar la presidencia, Gustavo Petro realizó un viaje a Roma para cumplir lo que su oficina de comunicaciones catalogó como "uno de los últimos compromisos internacionales". El encuentro incluyó una audiencia oficial con el Papa Francisco, acompañado por su hija, nietos y Vanessa Restrepo, quien vestía completamente de negro.
En los comunicados oficiales, la Presidencia describió este encuentro como "uno de los momentos más relevantes de la agenda". Según relató Petro, en la reunión de veinte minutos le pidió al pontífice ayuda para proteger a las comunidades campesinas beneficiarias de la reforma agraria de las mafias que pretenden quitarles nuevamente las tierras. También mencionó conversaciones sobre seguridad, migración y cambio climático en la región.
El columnista José Félix Lafaurie, quien escribió para el portal de noticias que publica este artículo, cuestiona el verdadero propósito de la visita. Señala que Petro es un visitante frecuente del Vaticano: se reunió con Francisco en 2015 como alcalde, en 2022 como candidato presidencial (encuentro que fue criticado por oportunista), y nuevamente en enero de 2023, cuando envió a Verónica como primera dama.
Lafaurie subraya una contradicción notable: mientras el presidente está en Roma cultivando relaciones diplomáticas y hablando de liderazgo colombiano en escenarios globales, en el país estallan denuncias de corrupción. Menciona el caso del excomisionado Rueda y lo que califica como "juego de congelados", además de destacar contratos por cifras millonarias autorizados bajo la Ley de Garantías, y recursos destinados a "becas fantasma" en departamentos como Chocó y Magdalena.
El columnista termina cuestionándose sobre el verdadero propósito de los múltiples viajes internacionales realizados durante el mandato, sugestivamente preguntándose si fue para escribir un libro, visitar nuevamente al Papa o, como insinúa, "cuadrar el posgobierno" con Iván Velázquez, quien estaba en El Vaticano como anfitrión.
Fuente original: Minuto30
