Condenan a 32 años al hombre que mató a su pareja frente a su bebé en Medellín
Un juzgado condenó a 32 años de cárcel a un hombre de 23 años por el feminicidio de Juliana Giraldo Zuluaga, de 18 años, ocurrido en mayo en el barrio La Libertad. El crimen sucedió mientras su hijo de ocho meses presenciaba los hechos. La investigación confirmó que la joven sufría constantes agresiones, celos enfermizos y control sobre sus movimientos por parte del hombre.
La justicia colombiana le ha puesto fin a uno de esos casos que golpea la conciencia de una ciudad. Un hombre de 23 años fue condenado a 32 años de prisión por asesinar a su pareja sentimental, Juliana Giraldo Zuluaga, de apenas 18 años. Lo que hace este caso particularmente doloroso es que el bebé de la pareja, con apenas ocho meses de vida, estuvo presente durante el ataque que terminó con la vida de la madre.
La sentencia fue dictada por un juez de conocimiento después de que el procesado aceptara su responsabilidad en el crimen a través de un preacuerdo con la Fiscalía. Los hechos ocurrieron en la madrugada del 13 de mayo de este año en una vivienda del barrio La Libertad, ubicado en la zona oriental de Medellín. Después de cometer el crimen, el hombre salió de la casa llevando consigo al menor de edad y posteriormente se entregó a las autoridades.
Lo que la investigación reveló durante el proceso es particularmente perturbador. Según los hallazgos de la Fiscalía, Juliana no era una víctima cualquiera: vivía sometida a una relación marcada por la violencia constante. Los celos del hombre eran obsesivos y se traducían en agresiones físicas frecuentes. Pero además, él ejercía un control casi total sobre ella, impidiéndole salir de la casa y limitando su libertad de movimiento. Esta fue la dinámica que precedió al feminicidio.
La fiscal de la Unidad de Delitos contra la Vida de la Seccional Medellín adelantó la investigación y logró reconstruir cómo sucedieron los hechos. Durante una discusión en la vivienda, el hombre agredió físicamente a Juliana hasta causarle la muerte, mientras el bebé estaba dentro de la casa, siendo testigo involuntario de la tragedia.
Con la condena de 32 años por feminicidio agravado, se cierra una etapa del proceso judicial que expone, una vez más, la realidad del control y la violencia que muchas mujeres jóvenes padecen en sus relaciones. Una vida joven interrumpida, un bebé que crecerá sin su madre, y una sentencia que, aunque no devuelve lo perdido, al menos reconoce la gravedad del crimen cometido en Medellín.
Fuente original: Minuto30
