Petro centraliza la voz del Gobierno: ministros necesitarán su visto bueno para hablar

El presidente Gustavo Petro firmó una directiva que lo establece como el único vocero autorizado para fijar posiciones oficiales sobre temas estratégicos, políticos y económicos. Ministros y directores de entidades podrán hablar solo sobre sus carteras y con autorización previa del mandatario. La medida llega una semana después de que salieran a la luz denuncias sobre conflictos internos en Casa de Nariño.
Una semana después de que trascendieran revelaciones sobre los conflictos internos que vive el Ejecutivo, el presidente Gustavo Petro tomó cartas en el asunto. Firmó una directiva que concentra en sus manos todas las vocerías oficiales del Gobierno sobre temas considerados estratégicos, dejando a ministros y directores con un margen muy limitado para comunicarse públicamente.
El documento, rubricado el 23 de abril, establece que Petro será "quien fijará las posiciones oficiales sobre asuntos estratégicos, políticos, económicos, sociales e internacionales". En otras palabras, si hay un tema que el Gobierno quiera comunicar al país sobre estas áreas, la palabra final la tiene el presidente. Los ministros y directores de departamentos administrativos podrán ejercer vocería oficial en asuntos de sus propias carteras, pero siempre bajo "previa autorización expresa del Presidente de la República", según señala la directiva número 3.
La restricción va más allá de lo que puede parecer un simple protocolo de comunicaciones. Directores, gerentes y presidentes de entidades gubernamentales recibieron una prohibición explícita: no podrán hablar "de temas de definición de política o de estrategia del Gobierno Nacional". Cualquier pronunciamiento que salga de las diferentes entidades del Estado deberá pasar por la Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia para garantizar que todos canten la misma canción.
Según la directiva, el propósito es "garantizar coherencia, rigor técnico y responsabilidad institucional en sus comunicaciones públicas, evitando contradicciones o mensajes que generen desinformación o afecten la confianza ciudadana". Lo que antes fluía sin tanto filtro ahora pasará por un control más estricto: "Dicha vocería deberá ceñirse estrictamente a las orientaciones del Gobierno Nacional y mantener coherencia con la línea institucional definida por el presidente de la República".
La medida llega en un momento en que varios escándalos conocidos al interior del Ejecutivo han dejado muchas preguntas sin responder. Y ahora parece que esas respuestas, si las hay, solo saldrán directamente desde la Casa de Nariño.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
